23 septiembre 2020

Cho Vito y su gente aplastados por los que gobiernan para los millonarios

La casta
empresarial en Canarias nunca ha tenido problemas para construir donde han
deseado. Se han vulnerado muchas leyes sin que la administración pública haya
hecho absolutamente nada. Espacios naturales destruidos, playas arrasadas, construcción
de hoteles y apartamentos a pocos metros del mar vulnerando la legislación de
Costas. Las llamaditas típicas al presidente autonómico de turno, el “¿Cómo va
lo mío?», los cocteles en ferias internacionales de turismo con aviones o trenes
fletados con dinero público y cargados de políticos y empresarios viajando de
gratis con papeos y juergas nocturnas incluidas. El despilfarro de fondos
públicos en banquetes, regalos, fiestorros y otras acciones más propias de presuntos
mafiosos que de representantes de instituciones democráticas.
El destrozo
ecológico y cultural en este arrasado archipiélago supera todos los límites:
playas convertidas en piscinas contaminadas, montañas desaparecidas, canteras
ilegales en zonas protegidas, campos de golfos en una tierra con inmensas
carencias de acuiferos, apartamentos-nichos en laderas, autopistas y carreteras
millonarias a ninguna parte, playas semiprivadas, maletines y bolsas repletas
de dinero y prebendas, extinción de especies vegétales endémicas, corrupción y sobre todo mucha impunidad y complicidad política.
Ahora de repente y
obviando la cruda realidad social del pueblo canario, el gobierno del títere
presidente Rajoy, se saca de golpe y porrazo de la manga la olvidada “legalidad”
que jamás aplica contra los poderosos, para desalojar de sus viviendas a los
humildes vecinos del poblado de Cho Vito en la isla de Tenerife. Un despliegue
policial espectacular acompañado de tractores, excavadoras y un ejército de
obreros demoledores, escenificaron una de las mayores vergüenzas  que hemos podido contemplar en la historia de
Canarias. El poder del dinero contra él pueblo, contra la gente más empobrecida,
en aras de una supuesta coherencia legal, que no aplican en los casos de
especulación descarada, en los pelotazos a la siciliana, en proyectos
urbanísticos ilegales y otras trapisondas para que los cuatro de siempre se
sigan haciendo cada vez más millonarios.
Las imágenes de personas
mayores arrastradas, empujadas, golpeadas por los cuerpos represivos del
régimen dieron la vuelta al mundo. Ataques de ansiedad, menores aporreados, casas
destrozadas en pocas horas y una mezcla de impotencia y tristeza generalizada
en gran parte de nuestro pueblo,  esa
mayoría silenciosa que no entendemos que la ley solo se aplique con toda su
asquerosa contundencia sobre la clase trabajadora, mientras dejan impunes
tantos atentados al medio natural en cada una de las islas, tantas construcciones
turísticas ilegales, recalificaciones pagadas, amiguismos y otras mamandurrias,
orquestadas por quienes financian las elecciones y los vicios a una parte
mayoritaria de la ralea política.

Cho Vito debe ser
un símbolo para la gente de esta tierra, no debemos olvidar y aún menos
perdonar a los culpables de este nuevo atentado a los derechos humanos de estas
humilladas familias. Trazar juntos el camino de la unidad para evitar que sigan
saqueando nuestra dignidad como pueblo
.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/
 

 
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