30 septiembre 2020

Crónica de un genocidio histórico sobre el pueblo canario

En
un rincón perdido del Atlántico unas islas surgieron del fondo del mar entre el
inmenso caos volcánico, la semilla de la vida nació y convirtió un mar desolado
de fuego en un espacio de luz y colores, donde pueblos migrantes atravesaron el
océano hace más de tres mil años en busca de buenas tierras y aguas
cristalinas, adaptándose a un nuevo territorio, generando una cultura, un
universo espiritual en medio de una naturaleza que rozaba la magia.

Unas
islas que sufrieron una conquista brutal donde los invasores masacraron a su
pueblo, acabando en pocos años con una cultura ancestral, con una lengua, con
unos rasgos étnicos que aún hoy en día se reflejan en muchos ojos tristes, los
restos de ese naufragio provocado por un pueblo brutal y genocida, que pocos
años después asesinaba a más de ochenta millones de seres humanos en el
continente americano.

Con
el tiempo se fraguó en este desgraciado archipiélago una historia de
colonialismo, abusos de poder, derecho de pernada y enriquecimiento exclusivo
de los herederos del holocausto indígena, los mismos que en el 36 tras el golpe
fascista asesinaron a miles de canarios/as, a toda persona que fuera sospechosa
de luchar por la libertad y los derechos civiles.

Apellidos
de esta nobleza inundan en pleno 2015 las instituciones públicas canarias,
cargos públicos, jurídicos, empresariales, son en su mayoría descendientes de
los verdugos, de quienes han ido masacrando a este pueblo durante más de 500 años.

Hoy
esta siniestra oligarquía celebra las derrotas el 30 de mayo, incita a la
ciudadanía a disfrazarse con ropas típicas, salir a las calles, bailar y cantar
en romerías de la tristeza, conmemorando el genocidio, la esclavitud, tantos
años de hambre y miseria, que en estos días terribles inundan cada rincón de
Canarias, con uno/a de cada tres niños/as sufriendo malnutrición y
empobrecimiento extremo, cientos de miles de familias sin ningún tipo de
ingresos, un desempleo que supera el 30% de la población, junto a un largo
etcétera de casos de suicidios por motivos económicos, enfermedades mentales
asociadas a la crisis-estafa y una desesperanza generalizada, sin futuro, sin
horizontes de cambios sociales y progreso.

Leyendo
cualquier periódico se puede observar como alcaldes testaferros de la alta
suciedad, de una nobleza caduca y en muchos casos con las manos manchadas de
sangre, aprueban planes de construcción de más hoteles para empresas donantes,
se fotografían juntos como si hicieran una gran cosa por este pueblo,
celebrando la ocupación turística de casi un 100%, mientras familias enteras
pasan hambre, mientras sigue aumentando el desempleo, mientras se siguen
enriqueciendo los de siempre, los culpables de que este pueblo esté al borde
del colapso, sufriendo la catástrofe planificada de un genocidio social sin
precedentes en su historia.

Este
espacio del planeta donde aún florece la belleza natural, a pesar del
generalizado destrozo ecológico, donde paisajes míticos evocan entre grúas y
excavadoras la riqueza de la madre tierra, donde un pueblo entero sufre la
depravación y la corrupción de gran parte de la banda política, los “regalos”
en forma de licencias de obras ilegales, prebendas, favores, maletines y sobres
repletos de billetes de 500 euros.

Nuestro
pueblo observa cómo no va quedando casi nada, a los niños y niñas de las islas
les espera una Canarias destrozada, inundada de cemento y hormigón, de
esclavitud, de mafias isleñas e internacionales, de más abusos, de vulneración
de los derechos humanos. Un futuro negro que de no producirse un cambio radical
convertirán estas islas en plataforma militar de la Alianza Terrorista OTAN, en
prostíbulo de una Europa corrupta, gobernada por criminales y psicópatas a
sueldo de la delincuencia financiera del FMI y el fascista imperio norteamericano.

Los
restos de una brisa pura atraviesan las montañas donde habitaron nuestros
ancestros, ese valiente pueblo Amazigh, cuya cultura aún pervive en un espacio
remoto de la conciencia, las ansias de liberación, romper las cadenas que nos
imponen todo tipo de corruptos/as, gentuza de coche oficial y tramas, aferrados
al poder al precio que sea, caiga quien caiga, muera quien muera.

¿Será
inevitable sufrir más? ¿Seguir cayendo en un abismo de barbarie y degradación?
La que marca una oligarquía que presume de “democracia”, mientras inunda sus
cuentas corrientes del dinero de los saqueos, impregnado del dolor de gente
desesperada por una masacre premeditada, que se inició en el momento del
desembarco, cuando asesinaron al primer hombre de aquel pueblo originario,
cuando violaron salvajemente a la primera mujer indígena.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/


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