29 septiembre 2020

El niño sin nombre

El
sol brillaba en sus ojos inmóviles en el momento en que el rescatista de la
organización humanitaria, Sea-Watch, que operaba un barco de rescate entre
Libia e Italia, lanzó al mundo la imagen de este bebé ahogado, acunándolo con
inmenso cariño como si estuviera dormido.

Seis
horas antes este pequeñín sin nombre estaba vivo, embarcaba en los brazos de su
mamá abrigadito por una manta en un barco de madera desde la ciudad libia de
Sabratha, posteriormente la humilde barcaza comenzó a inundarse y zozobró,
seguramente sonreía mirando a los ojos de sus padres, quizás jugaba
con su osito de peluche, inconsciente del inevitable drama, de la muerte
inminente, de que en nada morirían ahogadas 45 personas migrantes, que llegaron
inertes en un barco de la marina italiana al puerto de Reggio Calabria.

Libia
fue invadida hace unos años por la OTAN, la Unión Europea y los Estados Unidos
para quedarse con su petróleo, asesinando, con la excusa de la “democracia”, a
cientos de miles de personas, en su mayoría población civil inocente. España
participó activamente en la masiva matanza, generales que ahora se presentan a
elecciones, como José Julio Rodríguez, ministras de Exteriores y Defensa como
Trinidad Jiménez o Carme Chacón, el propio presidente Zapatero, tendrán para siempre
las manos manchadas de sangre.

La
resistencia del ejército del presidente Gadaffi, poco pudo hacer para detener
el genocidio, el brutal holocausto fascista, que en poco tiempo arrasó por este
digno país africano, donde la mortalidad infantil era la más baja del
continente, la educación y la vivienda gratuita, ahora convertido en un
infierno terrorista del que todo el mundo quiere escapar, con grupos armados
como ISIS financiados con dinero de occidente, que cada día masacran a su pueblo
con todo tipo de atentados en cada rincón de este desgraciado y olvidado rincón
de la tierra.

Esta estremecedora imagen del niño sin nombre en los brazos de ese buen hombre, el chiquitín que
parece estar vivo, nos sacude la conciencia a
 
las personas de bien, a quienes todavía tenemos valores solidarios y
seguimos creyendo en un mundo mejor, sin fronteras, donde todos y todas nos
ayudemos a salir adelante cuando tengamos problemas.

Su
carita de ángel, sus ojitos cerrados nos muestran como la Unión Europea no es más que el
anunciado IV Reich, un imperio económico corrupto, criminal, sin escrúpulos
para asesinar impunemente a millones de seres humanos.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

Imagen de REUTERS
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