26 septiembre 2020

Empobrecimiento y hambre en Canarias camino del estallido social

Solo en las islas
de Lanzarote y Fuerteventura, por poner un pequeño ejemplo, son inmensas las
colas para acceder a un plato de comida de las organizaciones no
gubernamentales. Miles de personas llegan cada día de madrugada en busca de las
ansiadas ayudas de emergencia de los servicios sociales. Pasan frio en espera de
que una trabajadora social de cualquier Ayuntamiento les atienda, les escuche
sus penurias para poder sobrevivir y alimentar a sus familias.
 
En toda Canarias,
en cada isla, cientos de miles de personas sufren la miseria y el hambre
generada por los gobiernos estatales y autonómicos del vergonzoso y antidemocrático
régimen español. Aguardan desesperadas durante interminables horas, la mayoría
de las veces para coger un número, un trozo de papel manoseado y sucio con el que
poder acceder a los anhelados alimentos o a las exiguas y ridículas ayudas
sociales, que solo dan para subsistir un par de meses y mantener a los
chiquillos malnutridos alimentados por unas cuantas semanas, antes de volver a
la desesperación, la desolación y el miedo a morir de hambre.
 
Muchas personas
después de pasar esas eternas noches de brutal insomnio, ven como cuando llegan
las 8 de la mañana se quedan sin ser atendidas, no hay números pa tanta gente,
no hay personal, no hay vergüenza, no hay humanidad, en unas instituciones, en
una casta política amiga del sobre y la prebenda, que solo protege y ampara los
oscuros negocios de los poderosos constructores, millonarios y jerarcas del
pelotazo y la mentira.
 
Este crimen de lesa
humanidad en Canarias y en el resto del estado español, generado desde el falso
montaje de la crisis capitalista, la Unión Europea, la troika, la banca, los
gobiernos demofascistas y otras oscuras organizaciones testaferras del
siniestro e insaciable capital.
 
Entidades
delictivas de ámbito internacional que solo benefician al mafioso millonario,
al podrido banquero, hundiendo a la mayoría de la población en la indigencia, la
desesperanza, el terror, el desempleo masivo, el drama de los desahucios, de los
suicidios por causas económicas, las espeluznantes cifras, que nos revelan que
más de tres millones de niños y niñas en el estado español malviven bajo el
umbral de la pobreza, que en Canarias uno de cada tres menores son víctimas de la
desnutrición, de gravísimas carencias alimenticias.
 
En Las Palmas de
Gran Canaria, ciudad más poblada de este desafortunado y saqueado archipiélago,
los servicios sociales municipales están absolutamente desbordados, con una
demanda de ayudas de emergencia que se dispara a un ritmo galopante,
calculándose desde el Ayuntamiento un aumento del 50% en el número de usuarios
que se acogerán al sistema de auxilio social en los próximos meses, lo que
supondrá que el número de aportaciones crecerá hasta superar los 5.151 casos en
2013, pasando de las 3.510 personas a esta cifra espectacular y sin precedentes
en la historia de Canarias.
 
Hace pocos años, en 2010, se atendieron apenas 1.835 de estas ayudas, registrándose un
aumento del 180.7% en menos de un trienio.
 
Estos datos
coinciden con las estadísticas de Cáritas Diocesana, donde en su memoria anual
de 2012, cifra en 3.525 el número de familias atendidas en parroquias de la
capital grancanaria, siendo verdaderamente aterradores los datos del resto de
las islas, que superan con creces los de los últimos 5 años, mostrando para
vergüenza de las personas honradas, la crítica situación de la mayoría de la
población canaria, que en poco tiempo estará mucho peor y donde, si no se toman
medidas extremas, se producirán inevitablemente muertes por hambre.
 
Actualmente existen
barrios enteros, comunidades de vecinos que no pueden pagar los gastos del
ascensor, condenando a muchas personas mayores a verse enclaustrados en sus
viviendas sin poder salir en años, “cautivos” entre las paredes de la miseria.
 
Miles de familias
canarias sobreviven con el agua y la luz cortadas, olvidadas por la
administración pública, mendigando solidaridad vecinal, para poder subsistir en
los barrios donde habita la clase trabajadora, núcleos poblacionales a los que
si nos acercamos y hablamos con su gente, podemos alucinar con lo que están sufriendo,
en un panorama más propio de un país empobrecido del Cuerno de África, que de
unas islas integradas a la fuerza en la facciosa Unión Europea y en la Alianza
Terrorista OTAN.
 
Como están haciendo
en todo el estado, en Canarias como la colonia perfecta de estos bastardos que
se hacen llamar demócratas, se ceban, nos saquean, expolian a nuestro pueblo,
nos humillan y nos muestran con sus recortes y reformas quienes son los verdaderos
amos y quienes los lacayos, los esclavos de un sistema depredador, que nos está
llevando a una catástrofe humanitaria sin retorno.
 
A los próceres sin vergüenza de
estos gobiernos bananeros españoles y canarios, les asusta sobremanera que se
produzca una revuelta popular de incalculables consecuencias.
 
Quizá esta sea la
única salida que le quede a un pueblo pisoteado, vejado y destruido por la
codicia ilimitada de unos gobernantes sin escrúpulos.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/ 

 
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