1 octubre 2020

José Morales, la burla de la democracia y el caciquismo represor

La deportación del activista uruguayo,
José Morales Brum, viene a demostrar lo vengativos que son los altos
cargos del PP con las personas que luchan. Esta ilegal extradición
promovida por el ministro Soria, se produce por participar este buen
hombre en una concentración en Lanzarote contra los permisos a
Repsol para extraer petróleo en Canarias. Simplemente el líder de
la derecha en las islas lo enfiló, lo colocó entre ceja y ceja y no
paró hasta lograr su expulsión, separándolo de su hija de siete años y del resto
de su familia.
El “delito” de José Morales ha
sido participar en una movilización legal, su presunta inocencia no
se pudo demostrar porque no se ha realizado juicio alguno, Soria lo
expulsa por ejercer un derecho, por oponerse al lucrativo negocio
del petróleo que tan bien conoce el susodicho ministro pepero.
Los que hemos sufrido las represalias
políticas de este tipo de gente conocemos muy bien el mal sabor de
boca, la impotencia y el dolor cuando injustamente te desplazan, te
humillan o te degradan de tu puesto de trabajo. Da la impresión de
que si pudieran serían capaces de cometer esas presuntas atrocidades que causaron tanto dolor, tal como
ya se hizo en el pasado, en los tiempos oscuros del golpe de estado
fascista, donde solo en Canarias sin existir resistencia, fueron
asesinados más de 3.000 luchadores por la democracia y la libertad.
La historia desgraciadamente se repite
y el caso del compañero Morales confirma la inmensa frialdad de
quienes lo juzgaron sin juicio, sin darle la oportunidad de
expresarse y defenderse como ciudadano libre y con derechos. Estos
mismos opresores van por el mundo presumiendo de demócratas,
celebrando cada cuatro años lo que ellos llaman “la fiesta de la
democracia”, donde son elegidos para gobernar con mano de hierro
sin respetar otras ideas, otras formas de ver el mundo. El voto del
miedo y la mentira les da carta blanca para recortar derechos
sociales, para acabar con la sanidad y la educación pública, para
meternos de cabeza en un rescate sin salida, arrastrando a millones
de personas del estado español a no salir en muchos años de un
atolladero de hambre y miseria, para beneficio de especuladores,
políticos millonarios y banqueros.
La congénita “soriasis” del PP ya
nos afecta a tod@s en Canarias, a José
Morales le ha costado una brutal deportación. En los mares y costas
de las islas se presienten mareas negras generadas por el sucio petróleo, la
destrucción de la biodiversidad marina para enriquecimiento de una multinacional y de quienes le defienden sus intereses. Un pueblo condenado a
seguir viviendo en la miseria mientras una oligarquía vengativa se
sigue haciendo de oro.
Por todo esto se hacen más
necesarias que nunca personas imprescindibles como José Morales.
Allá en su otra patria, en Uruguay ya estará organizando su vuelta
a una tierra que tanto ama, la próxima lucha en contra de las
injusticias, de los negocios sucios, que promueven los esbirros de un
sistema capitalista de hambre, represalias y muerte.

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