26 septiembre 2020

La deriva y la masacre

Después
de asesinar a más de 5.000 canarios desde el golpe de estado de 1936, la
oligarquía, los criminales de Falange, Acción Ciudadana y el ejército
franquista hicieron fortuna, robaron propiedades de demócratas asesinados,
vendieron niños y niñas aliados con la degenerada Iglesia Católica, destrozaron
las vidas de miles de familias.

Luego
todo fue tan fácil, matar de hambre al pueblo, el que tuvo que emigrar
masivamente a Latinoamérica, sobre todo a Venezuela, un genocidio que sirvió
para que lo peor de la sociedad isleña tomara el poder más corrupto, una
corrupción generalizada que llega hasta nuestros días, unas islas destruidas
por las construcciones masivas, donde políticos mafiosos siempre han puesto la
mano para recoger los sobres, las bolsas de plástico y los maletines, billetes
verdes de la peseta antes, ahora de 500 euros que meten en la caja fuerte de
sus bunkers, donde planifican sus delictivas fechorías.

El
escándalo del ministro de industria español, traidor y mal canario, José Manuel
Soria, viene a ser solo la punta de iceberg de un territorio masacrado, de un
pueblo que sobrevive con cifras espeluznantes, con uno de cada tres niños en
situación de malnutrición, según datos de Save The Children y UNICEF, cientos
de miles de familias sin ingresos, récord de desahucios semanales, récord de
desempleo, récord de fracaso escolar, récord de alumnado universitario que
abandona los estudios por no poder pagar las abusivas tasas impuestas por la
mafia, récord de suicidios por motivos económicos, casi uno al día.

Las
mentiras del soberbio y desprestigiado ministro Soria en las sucesivas y contradictorias ruedas de prensa
reflejan una realidad, la realidad de una casta política con las manos
manchadas de mierda, mierda por sus robos y sangre, por la miseria del pueblo
al que han condenado en estos años de corrupta “democracia”, donde la mayoría
escapa con la economía sumergida, con las exiguas pensiones de los abuelos, otros
acuden a los bancos de alimentos, a las parroquias, a las ayudas
institucionales, a todo tipo de tapaderas sociales, montadas por el régimen
español, con el objetivo de apaciguar y evitar el necesario y reparador estallido
social.

Si
miramos con detenimiento los apellidos de los actuales “dueños” de Canarias en
cada estamento, en cada rincón de poder político o empresarial, si analizamos
su sangriento árbol genealógico, comprobamos, que si no son extranjeros, el 99%
tiene vínculos biológicos con quienes protagonizaron el genocidio fascista en
las islas, con aquellos que se enriquecieron torturando, asesinando, fusilando,
desapareciendo a lo mejor de una generación que trataba de vencer la
esclavitud, el derecho de pernada, la vulneración de los derechos civiles, los
abusos de poder de caciques y terratenientes criminales de lesa humanidad.

La
caída del odiado ministro de Repsol, su inminente cese o dimisión solo será una
mínima página más de nuestra miseria, del hambre ancestral, la que vive
incrustada en los rincones más tristes de la desgraciada memoria popular, la de
la explotación brutal de nuestra gente, la del saqueo generalizado de las arcas
públicas, la de la muerte vestida con traje y corbata, los demonios del coche
oficial, las putas de lujo, los vicios caros, los reyes del pelotazo y el robo,
los causantes de que la esperanza haya sido devorada por la sinrazón y la
codicia.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

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