27 septiembre 2020

La mirada limpia de la memoria

No
olvida de donde vino ni quienes asesinaron a su padre, te mira desde
la cama de hospital y te dice que es de Tamaraceite desde que
fusilaron a Francisco su padre. Hasta hace poco Diego González me
preguntaba por la exhumación de la fosa común del cementerio de Las
Palmas, yo le iba explicando que había trabas, problemas, en un
principio desde el Ayuntamiento que anexionó ilegalmente al prospero
municipio de San Lorenzo, que tal vez algún infiltrado de los
fascistas hacía su labor desde partidos supuestamente de izquierdas.

Luego
llegó la mediación del máximo mandatario insular Antonio Morales
para desbloquear una situación vergonzosa, donde un consejo asesor
municipal en memoria histórica de andar por casa, creado a la medida
de un concejal sin escrúpulos cerró las puertas a cientos de
familias que solo queríamos recuperar y enterrar dignamente los
restos humanos de esta fosa común. La verdad que nos esperanzamos,
conocíamos al presidente de Agüimes, de la honesta y buena labor
que realizó como alcalde durante tantos años.

A
Diego le siguen brillando los ojos en su cama entre suero, sondas,
medicinas, pinchazos y el buen trato de los profesionales sanitarios,
ya no me pregunta por los huesos de su padre, quizá ya perdió la
esperanza de la misma forma que se le ha ido marchando la memoria. De
nuevo sufrimos una humillación por quienes deberían aplicar las
leyes, no se lo digo, no le digo a mi padre que también el Cabildo
ha sido una estafa, un engaño, una mentira, una traición a miles de
personas comprometidas y justas que en Canarias fueron asesinadas por
defender la democracia y la libertad.

Yo
creía que Marino Alduán cuando no contestaba los mensajes que le
enviaba en estos meses era porque estaba muy ocupado, ahora hemos
comprobado que todos los acuerdos de exhumación eran una farsa, un
montaje, palabras bonitas para dilatar, para seguir encubriendo miles
de crímenes fascistas en esta desgraciada tierra, que ni siquiera
ese convenio con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria se ha
firmado en diez meses de supuestos acuerdos, que el consejero de
cultura Carlos Ruíz también nos mintió, que todo era para seguir
ocultando crímenes, para que las familias de las personas honradas
que están en esta fosa común jamás podamos acariciar esos huesos
amados.

Diego
se me queda mirando en las interminables horas de acompañamiento en
la clínica, a veces ríe, llora, habla, suspira, parece indagarme
que ha pasado, que sucedió con los compromisos del Cabildo de Gran
Canaria, pero las personas que lo acompañamos cada día nos quedamos
callados, sin palabras, muy tristes de que ya no quede ni rubor para
tener vergüenza en una clase política podrida hasta la médula.

Seguirán
echando cal viva, su vómito de prepotencia ilimitada, mientras hablan
de que Tenerife se lleva más dinero del corrupto botín, olvidando
que bajo tierra están los verdaderos héroes, enterrados entre
alpargatas, botas viejas, pitilleras, botones casi fosilizados entre
el triste barro que oculta huesos rotos por la tortura, cráneos con
tiros en la nuca, dignidad, mucha dignidad, la que no tienen quienes
pisotean los derechos y la esperanza de Diego, de todas las familias
de las víctimas del genocidio franquista.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es

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