1 octubre 2020

Permiso para asesinar, también para robar el patrimonio público

Al hermano pueblo argentino del
que me siento parte, a su dignidad y justicia universal.

¿Cuál debe ser la cantidad de imputados/as por
corrupción para que un partido político sea considerado una organización
criminal?

Esta pregunta al frío viento del invierno sintetiza,
resume lo que está sucediendo en los últimos años en el estado español. Un
régimen con todo tipo de escándalos cuyos protagonistas son altos cargos del
gobierno, de comunidades autónomas, diputaciones, ayuntamientos, que están robando
el patrimonio público, saqueando hasta el último céntimo de un país destruido,
masacrado por una casta política sin escrúpulos, sin pudor, que está
conduciendo a todo un pueblo a la más vergonzosa de las miserias.

Un funcionamiento mafioso de partidos teóricamente democráticos
genera inseguridad y desconfianza en la ciudadanía, en las millones de personas
que sufren las políticas de esta gentuza, sus recortes sociales, desahucios a
palos de los esbirros policiales, desempleo, desnutrición, decenas de suicidios
por razones económicas cada semana, mientras estos delincuentes aparecen en los
canales televisivos pidiendo disculpas cada vez que son descubiertos, tal como
hizo el antiguo rey Borbón, cuando se fue a Botswana con su amante alemana a
cazar elefantes y se partió la crisma.

Cada día un nuevo caso de corrupción que inunda todo
de basura y pestilencia, sobre todo al partido gobernante, ese hibrido de la
dictadura franquista convertido en “demócrata de toda la vida” por el fascista
Manuel Fraga. Un conglomerado de residuos fecales que invaden nuestra desesperación
por no llegar a fin de mes, la preocupación de no tener comida para nuestros/as
hijos/as, de vernos sin nada, sin trabajo, sin sueldo, sin dinero, sin casa,
sin pan, gracias a estos pandilleros del coche oficial, los sobres, las
tarjetas blacks y las putas caras.

Sufrimos ese terror que nos deja la boca seca,
cuando vemos de lo que son capaces estos cuatreros, como nos roban los
derechos, los servicios públicos que tantos años nos costaron construir,
mientras se llenan los bolsillos de dinero robado, inflando sus cuentas
corrientes en Suiza con la sangre del sufrido pueblo, con nuestro dolor, nuestros
derechos sociales saqueados premeditadamente, atracados impunemente desde los
despachos de estos viciosos psicópatas.

Este régimen cleptocrático construido en los
umbrales del franquismo por la misma banda de ladrones que asesinó a un millón
de antifascistas, en una transición que “dejó todo atado y bien atado”, por
supuesto para seguir robando a manos llenas, donde el propio presidente, el
falangista Adolfo Suárez, sabía a la perfección junto al etílico Borbón, que en
la Argentina se iba a asesinar a 30.000 personas, que los sanguinarios
militares del criminal general Videla irían casa por casa, escuela por escuela,
fabrica por fabrica para a masacrar a parte de su propio pueblo, respaldados,
según documentos secretos en manos del Diario Público, por el ultraderechista y
corrupto gobierno español.

La impunidad de los asesinos franquistas es total, el
gobierno los protege, los oculta, los encubre de la justicia internacional para
que no sean juzgados por crímenes de lesa humanidad. Los ladrones de guante
blanco no van a la cárcel, son indultados y si entran salen a los pocos meses
para disfrutar del capital substraído, un botín de miles de millones de euros malversados
de los presupuestos del estado.

El país de nunca jamás se llama ahora España, su
particular Peter Pan es un presidente pasmado, ridículo, patético, torpe, estúpido,
indecente, pero con la suficiente inteligencia para servirle fielmente a la
delincuencia financiera internacional, matarnos de pobreza y dolor, logrando
para orgullo nacional de los miembros de su partido, que en pocos meses más de
cuatro millones de niños/as estén pasando hambre, sobrevivan bajo el umbral del
empobrecimiento extremo.

¿Cuál debe ser el límite de la paciencia de todo un
pueblo para salir a las calles y encarcelar a los culpables de este atraco a
mano armada contra nuestro futuro?

Las preguntas nos golpean como brisa indolente
nuestras mejillas, la revolución de la justicia y la dignidad nos espera, solo
falta tomarla de la mano dulcemente, inundar la noche de claridad y esperanza.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/


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