29 septiembre 2020

Personas migrantes en camiones de basura: Así se vulneran los derechos humanos en España

Tirados en la arena con casi treinta grados de
temperatura durante más de cuatro horas, rodeados de policías armados hasta los
dientes con mascarillas, concejales, alcalde y otros miembros del ayuntamiento
del PP de San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria), que los miraban con caras
de pocos amigos, seguramente pensando: ¿A qué coño habrán venido estos negros
apestosos, infectos de enfermedades contagiosas a nuestras inmaculadas playas,
reservadas para quien paga las copas y las juergas nocturnas de cualquiera de
los atestados hoteles y discotecas de Maspalomas?

El sol y playa en una zona altamente especulativa,
donde cientos de sinvergüenzas (“gentes de bien” para la casta política) hacen
y deshacen, destruyendo en menos de veinte años parajes naturales de
incalculable valor ecológico, para que personajillos sin escrúpulos, constructores,
turoperadores, poceros y miembros de la oligarquía, descendientes de los
sanguinarios conquistadores de las islas, se hayan hecho de oro arrasando
playas vírgenes, montañas enteras con endemismos vegetales únicos, llenando de
miseria humana cada rincón de un archipiélago repleto de imputaciones y casos
de corrupción política, donde se ha cobrado en sobres, bolsas de plástico y
maletines por otorgar licencias de obra, por todo tipo de pelotazos vinculados
con el turismo, que han convertido esta tierra en una nueva Marbella, donde
todo vale para que unos pocos se enriquezcan y destruyan nuestro futuro.

Luego de esta vigilancia exhaustiva sobre estas
humildes personas enfermas, cansadas, exhaustas del largo viaje, esas malas
caras de los uniformados y sus jefes del coche oficial, concluyeron, después de
una inmensa pesadilla en la arena, que debían obligarlos a subir a un
putrefacto camión de la basura, para ser trasladados como perros abandonados,
como residuos fecales, hasta la comisaría más cercana de una tercermundista España
miembro de la Unión Europea, del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que
incumple tratados internacionales de derechos humanos, maltratando a personas
inocentes en Ceuta, Melilla o Canarias, cuyo único delito ha sido traspasar una
frontera de odio y terror para buscar una nueva vida.

Este fue el recibimiento de este grupo de
empobrecidos inmigrantes que llegaron a esta playa después de estar varios días
a la deriva, personas valientes con ganas de progresar, de conseguir trabajo
honradamente para mandar dinero cada mes a sus desgraciadas familias, sacar
adelante y dar estudios a sus hijos/as. Cuestiones tan básicas, elementales y
legítimas, que no entran en la cabeza del partido gobernante de este municipio,
de la delegada del gobierno, Hernández Bento, del presidente del Cabildo, José
Miguel Bravo de Laguna, todos del PP, que han tratado de tapar esta ignominia,
este gravísimo atentado.

Ahora todo son vergonzosos discursos en los medios
de comunicación, la delegada del gobierno dice molesta “que sí, que sí, que le
parece mal ese trato”, pero no hizo ni hace nada, nadie dimite, nadie es cesado
de sus cargos por pisotear derechos civiles, hasta el prócer presidente del
Cabildo del multimillonario clan Bravo de Laguna muestra su malestar, crítica
que los medios de comunicación internacionales y estatales coloquen en sus
portadas las imágenes horrendas de ese sucio camión repleto de personas
maltratadas, no el millón y medio de euros que se gastó de las arcas públicas
para que la selección norteamericana de baloncesto echara un partidito en Gran
Canaria, por supuesto a costa de las miles de familias isleñas que viven en la
miseria, el desempleo, los desahucios y el hambre infantil.

Eso al parecer si debe ser noticia para este triste
preboste, no la miseria moral de los miembros de su partido que humillaron y
vejaron a ese grupo de inmigrantes, paseándolos en el camión de la mierda por
su turístico municipio, exponiendo a los cuatro vientos de este destruido
litoral la baja calidad humana de sus dirigentes políticos y policiales.

Ahora estos hombres viven recluidos en un calabozo
mientras ya les tramitan la extradición. Un amigo solidario, que también vino
en patera hace unos años, fue a verlos ayer, me dijo que estaban destrozados,
deteriorados por el duro viaje, por tantas horas al sol, mientras les buscaban
el sucio transporte para seguir pisoteándoles su dignidad como seres humanos.

Los políticos responsables ahora disfrutan de sus
lujosas mansiones o se desplazan en sus cochazos de alta gama. Al otro lado la
mayoría del pueblo canario comprobamos como nos roban los derechos, destruyen
nuestra tierra, nos conducen a un abismo de barbarie y desnutrición.

El problema será que no habrá suficientes pateras o
barcos, tablas de salvación para salir huyendo de la falta de comida, del
sufrimiento, del terror colonial, tal como hicimos en otras épocas, quizá esta
vez no lo hagamos, nos quedemos para luchar, tengamos que recurrir para
liberarnos a una revolución social, a una insurrección popular que barra del
mapa tanta basura.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/


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