1 octubre 2020

Prospecciones petrolíferas en Canarias y mamíferos marinos: Crónica de una extinción anunciada

Cuando uno escribe como cantaba Víctor Jara, “por
travesura”, las palabras brotan libres, sin censura, sin tener que cuidar lo
que expresan, lo que sale de una mente que navega entre huracanes de
injusticia, sorteando olas gigantes, masacres, genocidios, políticas para
exclusivo beneficio de una minoría corrupta.

En muchos años de publicaciones en mi blog, “Viajando
entre la tormenta”, uno ya sabe cuando cualquiera de mis entradas hace
realmente daño, molesta a ciertos intereses mafiosos o políticos, que no es lo
mismo pero es igual.

Esto me ha sucedido con mi artículo sobre los recientes
varamientos de cetáceos en aguas canarias, posiblemente relacionados con las
prospecciones petrolíferas que ya se están realizando, silenciadas por un
gobierno entregado a los pelotazos, a las ilegalidades flagrantes, a las
sabrosas donaciones y puestos de trabajo millonarios de las multinacionales, de
las empresas que engordan las cuentas corrientes de quienes mienten a la
ciudadanía, ocultando un inminente desastre natural, un holocausto marino y
social de proporciones dantescas, que se generará a pocos kilómetros de las
costas isleñas.

Recibo estos días comentarios insultantes en esta
entrada, correos amenazantes, anónimos insultos, que tratan de desprestigiar,
de enfangar, de acusar, de amedrentar, preguntando de donde saco esos
argumentos, que cuales son las fuentes que anuncian el desastre natural de la
extracción de petróleo en Canarias, junto a un largo etcétera de sandeces,
intentos de generar un debate maniqueo, manipulado, como bien saben financiar
los sinvergüenzas, la gentuza que se enriquece con el destrozo programado de
nuestro patrimonio natural.

Pensé en callar y dejar que los acontecimientos
fueran demostrando lo evidente, pero no, lo pensé mejor y decidí volver a
insistir, denunciar todo lo que está pasando, lo que pasará en poco tiempo,
cuando esas plataformas de la muerte que inundan nuestros paisajes y mares,
nuestro universo sagrado de luz y brisa marina, comiencen a trabajar al 100%, a
emitir sonidos brutales para los finos oídos de los cetáceos, a destrozar un
lugar reservado para la magia, que ahora mismo corre un grave peligro, gracias
a la codicia ilimitada de un gobierno ultra reaccionario, de un ministro
millonario, codicioso, sin escrúpulos para traicionar a su propio pueblo.

Yo que soy un humilde bloguero que escribe con el
corazón, para nada un experto en la riqueza de nuestros mares, me quedé
asombrado con el informe que llegó a mis manos, elaborado por la bióloga marina,
Natacha Aguilar y el Catedrático de Oceanografía Biológica, Alberto Brito,
fechado en La Laguna (Tenerife) en el año 2002.



En dicho trabajo y ante el otorgamiento de nueve
permisos de investigación de hidrocarburos publicado en el BOE (nº 20), Real
Decreto 1462/2001, de 21 de diciembre, se matiza pormenorizadamente lo que
sucederá con la fauna marina cuando se inicien las prospecciones y futuras
extracciones petroleras en los mares canarios, concretamente frente a las
costas de Fuerteventura y Lanzarote.

Estas eminentes figuras de la ciencia destacan que “(…) los intensos sonidos producidos
durante las prospecciones de hidrocarburos presentan potenciales efectos
físicos, fisiológicos y de comportamiento sobre los mamíferos marinos y los
peces en el área de prospección. Pueden existir además efectos a largo plazo
debido a exposición  crónica y el sonido
puede afectar a los animales indirectamente debido a cambios de accesibilidad
de sus presas, que sufren a su vez los efectos de la contaminación acústica.
Estos daños podrían afectar de forma significativa a la conservación de las
poblaciones de especies de mamíferos marinos amenazadas que utilizan el área de
prospección como ruta migratoria, área de reproducción o alimentación…”

Más claro imposible, la riqueza ecológica inmensa de
la zona de prospección no parece ser obstáculo para los vergonzosos intereses
de Repsol, del gobierno español y del ministro petrolero. Un espacio gigantesco
con todo tipo de especies, con la presencia de cinco de las ocho variedades
reconocidas de tortugas marinas: la tortuga boba (Caretta caretta), la tortura
laud (Dermochelys coriáceas), la tortura carey (Eretmochelys imbricata), la
tortuga verde (Chelonia mydas) y la tortuga golfina (Lepidochelys kempii), con 27
especies de mamíferos marinos como la foca monje (Monachus monachus), junto a
26 cetáceos (19 odoncetos o cetáceos con dientes y 7 misticetos o cetáceos con
barbas). Entre ellas varias especies están clasificadas como en serio peligro
de extinción, como la citada foca monje y la ballena franca (Eubalaena
glacialis).

Varias colonias estables de cetáceos en las aguas canarias
de las prospecciones, como las de calderón tropical, delfín mular, delfín común, etc., lo que hace de Canarias uno de los lugares del planeta con mayor
biodiversidad y variedad de cetáceos, según detalla este demoledor informe
biológico, además de otras nada comunes como el calderón boreal (Hyperoodon
ampullatus), el delfín de dientes rugosos (Steno bredanensis) o el delfín de
Fraser (Lagenodelphis hosey). Destacando dicho trabajo de Aguilar y Brito, que
de las 26 especies de cetáceos citadas para Canarias, 12 son cosmopolitas, 8
pantropicales, 2 antitropicales y 3 anfiatlánticas.

Resalta también el estudio los daños a las
pesquerías tradicionales de la zona cuando se realicen las prospecciones, con
el impacto nefasto que dichas actividades de explotación petrolífera puedan
tener sobre una actividad económica de enorme importancia para la población de
las islas.

Afirman estos expertos que “(…) el sonido es el medio de comunicación más importante para los
cetáceos, que lo utilizan con funciones sociales, reproductivas, de navegación
y localización de presas. Los misticetos, o ballenas con barbas, utilizan
principalmente bajas frecuencias (300Hz) que se transmiten a largas distancias
y coinciden con los rangos utilizados por las prospecciones sísmicas. Los
odontocetos o cetáceos con dientes (delfines, marsopas, cachalotes, zifios,
etc.), utilizan medias a altas frecuencias, incluyendo ultrasonidos hasta
130kHz e incluso 220kHz. Aunque sus rangos de vocalización son en frecuencias
más altas que las principales componentes de las prospecciones sísmicas. Por
otra parte, aunque los animales sean más sensibles a las frecuencias a las que
emite su especie, los pulsos de gran presión acústica a otras frecuencias
también pueden producir daños físicos en órganos auditivos o en otros tejidos
desembocando incluso en la muerte de los animales, como se evidencia en varios
casos de embarrancamientos masivos de zifios relacionados con pruebas de
sonares militares (Ej. Canarias: Simmonds y López Jurado, 1995; Bahamas:
Balcomb y Claridge, 2001).

Los gravísimos perjuicios de este proyecto de la
multinacional Repsol y del gobierno español, serán demoledores para los mamíferos
marinos de aguas canarias, daños a sus tejidos corporales, a sus estructuras
auditivas, el solapamiento y ocultación de sonidos biológicos relevantes por
ruidos de origen antrópico, incluyendo sonidos comunicativos, ecolocalización
(sonar altamente especializado) y sonidos asociados evitación de predadores o
colisiones con embarcaciones.

Todo esto y mucho más destaca este informe de
Aguilar y Brito, junto a la interrupción de comportamientos normales,
alteración de ritmos respiratorios y de inmersión, alejamiento de ciertas áreas,
cambio de rutas migratorias para evitar los barcos de prospección, stress con
consecuencias de inmunodepresión y reducción de viabilidad reproductiva,
incremento del gasto energético, repercusiones poblacionales a largo plazo,
reducción de la disponibilidad de presas, pérdida de calidad del hábitat,
contaminación química y contaminación acústica.

Una serie de despropósitos, uno detrás de otro, que terminará, si no los paramos, en una
inminente tragedia ecológica. Un proyecto irrespetuoso con el medio natural auspiciado por un gobierno entregado al dinero fácil, que
culminará tristemente cuando se produzcan, en caso de encontrar petróleo, las primeras mareas negras, que destruirán para siempre toda esta riquísima biodiversidad, acabando con
el turismo, con la pesca, con el futuro del pueblo canario.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/


Bebé de Cachalote Pigmeo varado en la Playa de La Laja (Gran Canaria)
Foto: La Provincia DLP
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