30 septiembre 2020

Seguiremos dibujando el laberinto de la memoria

El
relato que no quieren que escribamos está impregnado de lugares ocultos y
sangre, preocupa en los foros de la maldad y la mentira, vive en una fosa común
repleta de cadáveres, en el dolor de mi gente, en un hombre de 90 años de ojos
tristes que sigue esperando besar los huesos amados, en despachos de políticos
donde se planea y conspira a espaldas del pueblo, en las llamadas telefónicas de
los asesinos fascistas a cargos públicos cobardes, criminales de sueños
fraternos y reparadores.

Los
oscuros esbirros del miedo, incluso quienes se disfrazan de ese discreto
encanto de una burguesía comedida y clasista, metida a quimérico progresismo,
difaman, insultan, degradan, nos califican de “ignorantes” de movernos por “oscuros
intereses”, simplemente por no pensar como ellxs, por querer rescatar los
huesos de nuestros muertos, por pretender hacer justicia, reparar ese daño
terrible de un fusilamiento, el asesinato de un bebé de cuatro meses en su
misma cuna a manos de una Brigada del amanecer un día de Navidad de 1936.

Llegamos
a la conclusión de que lo mas oscuro de la especie humana está incrustado
incluso donde ilusamente creemos que existe la ideología transformadora, una decadente
nobleza caduca, venida a menos, personajes sin muertos ni asesinados en fosas,
cunetas, simas o pozos nos vienen a dar clases de moral, lecciones de ideología
a quienes hemos sufrido en nuestras carnes toda la brutalidad del genocidio
franquista.

Se
molestan porque manifestemos públicamente nuestra opinión, en lo que
consideramos un claro boicot a un acto de reparación, una manipulación en toda
regla para evitar que podamos enterrar dignamente a quienes fueron masacrados
por defender los derechos de la clase trabajadora.

Ya
tenemos claro que no hay nada que hacer, incluso llegamos a pensar que podrían
cambiar las cosas a partir de mayo de 2015, que mejoraría nuestra lucha, la de
nuestros seres queridos y compañerxs, pero comprobamos con tristeza que es
más de lo mismo, ya hemos perdido la esperanza en esta gente, en estos políticos
elegidos por el pueblo con un discurso manchado de falacias.

Toca
seguir luchando, tal como hemos hecho durante más de setenta años, seguir
aguantando insultos, descalificaciones, ninguneos, amenazas, la humillación de
nuestra memoria, pero nunca conseguirán que agachemos la cabeza, que nos
rindamos, que abandonemos ese hermoso ejemplo de dignidad que nos dejaron
nuestros ancestros asesinados.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

Foto: Pablo Orcajo, educador y artista plástico de Raujjj-Arbolito, 
localidad donde el ex intendente de la Dictadura Ugarte, 
sigue al frente del Ejecutivo en este periodo democrático. 
El mural muestra a la junta militar de Videla, Agosti 
y Massera con la mano sobre el hombro de otro personaje localista.
Fuente: 
http://www.laventanaradio.com.ar/
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