30 septiembre 2020

Su odio de clase es vitamina para seguir luchando

En varias
ocasiones me ha ocurrido que personajes del lacayo y falso progresismo, siempre
vinculado a las élites, me mandan sus recados directos o indirectos. Recuerdo una vez en la que un periodista con apellidos de la nobleza canaria llamó a
compañeros/as encerrados y encadenados por una causa ecológica en unas
dependencias del Gobierno de Canarias, pibes/as jóvenes del Colectivo
Ecologista Atamarazayt, a los que el ínclito plumilla disfrazado de falso
informador de un rotativo isleño les pidió que yo entregara las llaves de sus
cadenas. Por supuesto para amedrentar, cargarse la acción y respaldar el
atentado y el destrozo ecológico, el pelotazo que llevaron a cabo con total
impunidad en el Espacio Natural Protegido de la Montaña de San Gregorio, donde
una empresa constructora pudo edificar sin estudio de impacto ambiental, posiblemente
llenando bolsillos de algunos estómagos agradecidos.

En los últimos
años he sufrido todo tipo de acosadores y paternalistas mensajes, comentarios en
artículos o noticias vinculados a cada una de mis batallas por los derechos
civiles, en otros casos directamente al abordarme en cualquier acto público o
en plena calle, cuestionando, en algunas ocasiones de forma agresiva mi
trayectoria, esa militancia en la lucha revolucionaria, lo que suelo escribir
en mi blog “Viajando entre la tormenta”, en distintos medios de comunicación de
la prensa alternativa donde suelo publicar habitualmente.

Lo último
que parece no gustar a estos hipócritas personajes tiene que ver con la fosa
común del cementerio de Las Palmas, en la que reposan los restos de mi abuelo
junto a más de sesenta antifascistas asesinados por la mafia franquista. Ahora
parece que molesta que se haga justicia con las personas asesinadas, que se
pueda exhumar e investigar cada resto, que pueda existir la posibilidad de
darles una sepultura digna.

Sinceramente
no entiendo nada ¿Es acaso envidia? ¿Complejo de superioridad? ¿Considerar
inferiores a quienes luchamos sin pedir nada a cambio? ¿No ver bien que alguien
ejerza su activismo escribiendo con el corazón, sacando a la luz los crímenes
del terrorismo franquista en Canarias?

Esta aristocracia barata que ha ocupado y ocupa cargos públicos, que están bien colocados socialmente,
otros son ricos de cuna, que ganan pastones en medios de comunicación del régimen,
en la universidad, en estamentos públicos o privados que han destruido nuestra
tierra, que han conducido a nuestro pueblo al terrible drama de la miseria y el
hambre.

Estos
ladridos me dan mucha más fuerza, no me desaniman, me hacen cabalgar con la
velocidad de los sentimientos arrebatados de pasión y esperanza. No siento
miedo, no me inmutan, no me afectan, pero si he considerado por pura higiene mental
interesante escribirlo, que quede constancia de esos bastardos abusos de poder,
de los intentos de manipulación, de ridiculización, de vilipendiar,
desprestigiar mi trabajo desinteresado y altruista.

Señores el
camino se demuestra andando, otros revolucionarios han sufrido y sufren también
esos ataques de seres mediocres, acomodados al sistema, palanganeros de
empresarios mafiosos, de políticos corruptos.

Un orgullo
que hablen mal de mí, que traten de destruir mi dignidad, sus rugidos de rabia estimulan
mis ansias de cambiar el mundo.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/


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