1 octubre 2020

Terror y tortura en los circos con animales

Llega una
vez más el terror y la tristeza de los circos con animales a Las Palmas de Gran
Canaria, sus regidores municipales de nuevo han autorizado que el espectáculo más
degradante del mundo inunde las calles con la imagen de la desgraciada elefanta
Dumba, un ser mágico que no se merece ese trato, que debería vivir feliz y que
ha sufrido los adiestramientos más salvajes por parte de sus domadores,
seguramente desde que era un bebé. Estas aberraciones en los adiestramientos
las podemos observar en cualquier imagen de You Tube, donde estos personajes
sin escrúpulos maltratan para conseguir que hagan sus ridículas piruetas
absolutamente antinaturales, humillantes, que consiguen que a base de palos,
garrotes con clavos y otros instrumentos de tortura que animales como los
tigres y leones atraviesen aros de fuego o que elefantes monten en bicicleta,
agachando la cabeza de miedo ante el criminal látigo.

Los circos
no pueden ni de lejos atender las necesidades naturales de los animales: giras
interminables, viajes larguísimos, encadenamiento de una pata trasera y
delantera que solo les permite tumbarse, levantarse o arrastrarse adelante o
atrás en sus minúsculas jaulas. Traslados aprisionados dentro de
camiones-jaula, donde sólo pisan tierra durante el cruel entrenamiento o los
escasos minutos de su número, soportar el frío del invierno o el fuerte calor
del verano, sin luz, sin apenas ventilación y rodeados de excrementos, manteniéndolos
sedientos para que durante los viajes orinen menos y no se ensucie tanto la
jaula, la bodega del barco o el habitáculo del camión.

No es
cierto como dicen estos mercaderes del maltrato que los animales vivan más
tiempo en un circo, la media de vida, por ejemplo, de un elefante en su medio
natural es de 70 años, pero en cautividad no supera los 14 o 15 años. La falta
de ejercicio, el estrés del encierro casi permanente, la obligación de hacer
piruetas antinaturales, el maltrato constante de los domadores; les hace pasar
una vida marcada por la tristeza y el miedo, sin apenas relación con los otros
de su especie, aguantando golpes de las varas, de las estacas con pinchos, látigos,
etcétera. Todo un conglomerado de acciones que vejan y quitan la dignidad a
cualquier ser vivo, que nació para ser libre, no para ser enjaulado y utilizado
para beneficio económico de ciertos empresarios circenses.

Afortunadamente
cada vez más se les cierran las puertas en la Unión Europea a los circos con
animales, muchos países como Austria, Holanda, Suecia, Finlandia, Dinamarca,
Suiza, Argentina, India o ciudades como Barcelona entre otras, los han
prohibido, declarando su territorio como libre de espectáculos con animales.

Solo desde
administraciones públicas gestionadas por políticos incultos y sin empatía con
los seres vivos se sigue apoyando un espectáculo dantesco y triste. En este
caso el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, colabora con su
infraestructura y suelo público pagado por la ciudadanía, cediendo
gratuitamente sus espacios y logística para que se siga explotando a los
animales, mostrando a los niños y niñas sus comportamientos antinaturales, la
violencia ilimitada de los domadores ante unos espectadores que desconocen lo
que hay detrás del glamour y el esperpéntico show del maltrato animal.

Actualmente
existen circos como el Cique du Soleil, El Circo de Oz, El circo New Pickle
Famimy, Cirque D´Hiver, el Circo Ekún o el Circo Imperial Chino, que no
utilizan animales como parte de su espectáculo. No estando en absoluto
descafeinados como dicen ciertos directores de circos de la tortura, sino que
ofrecen un espectáculo que dignifica a la especie humana en su relación con el
resto de los seres vivos que habitan en el planeta Tierra.

Es falso
que los circos con animales tengan alguna función conservacionista, sino que
contribuyen directamente a la extinción de especies animales salvajes, para los
cuales la normativa del Convenio CITES son solo papel mojado. Fomentan que las
mafias del tráfico ilegal de animales se sigan lucrando, esquilmando especies
que están a punto de desaparecer para siempre. Un estudio reciente de la RSPCA
(Real Sociedad Protectora de Animales), reveló que, en más de un 40% de los
casos analizados, los grandes felinos se resistían a salir a la pista por lo
que había que obligarlos a latigazos y golpes, que de los 36 elefantes indios y
africanos que viajaban en circo por el Reino Unido en 2006, 34 habían sido
capturados en estado salvaje de forma ilegal por traficantes de animales,
pasando bruscamente de la familia a la soledad y del campo a las jaulas y
castigos.

Los circos
despojan de la dignidad a magnificas criaturas, forzándoles a realizar todo
tipo de trucos ridículos y dolorosos. Debemos mostrar a los niños y niñas que
hay que respetar a los animales, al resto de los habitantes de la tierra.
Cumplir como padres y madres, como educadores uno de las resoluciones de la
Asociación de Profesores y Tutores del Estado Español, que recomienda que: “A
los niños se les debería disuadir de asistir a cualquier exhibición o atracción
que involucre animales en manifestación indigna, alojándoles en habitáculos no
satisfactorios, o sometidos a sospechosos métodos de entrenamiento.

La mejor
argumentación para acabar con el maltrato animal es el boicot, por eso desde
los movimientos animalistas o ecologistas se pide a la ciudadanía que no
asistan a ningún circo con animales.

Las proezas
que se presentan a bombo y platillo en estos horrendos espectáculos no son más
que el resultado de golpes, trabajos forzados, penurias y vejaciones a unos seres
que no tienen culpa del egoísmo y la infinita crueldad de ciertos miembros de
la especie humana.

Recordemos
que lamentablemente al terminar las risas y los aplausos, la música, al
finalizar la función no todos pueden regresar a casa, algunos están obligados a
volver tras las rejas.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

Síguenos y comparte:
error12
Tweet 20
fb-share-icon20