27 noviembre 2020

Una España de Tarjetas negras, corrupción política y genocidio social

Cuesta escribir ante tanto robo premeditado de la
mafia de los sobres en el estado español. 
El saqueo generalizado del patrimonio
público se gasta en tarjetas negras de crédito por corruptos banqueros y
políticos, personajes que hasta hace escasos meses eran “honorables”, “honrados”,
“apreciados” próceres de la marca España, que ahora al descubrirse el pastel
nauseabundo, se han convertido en quinquis en toda regla, delincuentes con
cochazo oficial, trajes caros y mansiones de lujo.

Si se mira el listado de actos delictivos de estos
sinvergüenzas se comprueba cómo no se cortaron en gastarse millones en
prostitución, discotecas, saraos varios, joyas, oro, viajes, safaris para
asesinar animales y saciar sus ansias de sangre humana, junto a un largo etcétera
de atrocidades que avergüenzan a millones de ciudadanos/as que no llegamos a
fin de mes, que vemos sufrir a nuestros seres queridos sin trabajo, sin pan,
sin futuro.

España está podrida, no cabe la menor duda y los
culpables gobiernan o parasitan en la oposición, esperando a que les llegue el
momento para seguir robando, destruyendo el futuro de millones de personas,
habitantes de un país naufragado, en manos de gentuza, de criminales de guante
blanco que roban a manos llenas y destruyen la sanidad pública, la educación,
los servicios sociales y todo aquello de lo que no puedan robar a manos llenas.

Las tarjetas negras no son más que la punta de
iceberg de un modus operandi normalizado, frecuente, habitual, cotidiano, de
gran parte de la casta política. El olor nauseabundo no es solo de ahora que
hemos tenido la suerte de conocer estos datos, ha sido siempre, durante la
dictadura franquista y después del engaño de la llamada transición, la perfecta
estrategia para seguir desvalijando el presupuesto del estado.

Lo más fuerte es que mientras escribo estas líneas,
mientras vemos los telediarios con las caras sonrientes de estos ladrones
protegidos e impunes se sigue robando, no lo sabemos, ignoramos donde, pero se
roba, se malversa, se prevarica, se abusa del poder, a costa siempre de dolor
de nuestra gente, de millones de familias sin ingresos, de tres millones de
niños/as en situación de hambre y empobrecimiento extremo, de cuatro mil
personas que se han suicidado por razones económicas en los dos últimos años,
de seis millones de desempleos, de seiscientas familias que son desahuciadas
cada día de sus viviendas por la mafia y sus esbirros.

Resulta lamentable comprobar la inmundicia que han
generado en tan pocos años con la excusa de los ajustes del puto déficit, de
seguir las directrices de entidades mafiosas como la Unión Europea, el BCH, el
FMI y otras organizaciones del crimen, creadas para arruinar la vida de los
pueblos, para enriquecer cuentas corrientes de psicópatas capaces de asesinar a
quien sea para mantener a salvo su botín.

Ya lo hacen cada día con su reformas y recortes, nos
asesinan, practican el terrorismo de estado, destruyen el futuro de nuestros/as
hijos/as, preparan su futura sociedad esclavista, donde poder seguir robando
sin que nadie los cuestione, los juzgue, los encarcele.

Su impunidad supone nuestra muerte, el sufrimiento
de millones de trabajadores/as de todo el sur de Europa, víctimas de esta
masacre humanitaria organizada por una banda patibularia de timadores profesionales,
estafadores al servicio de la delincuencia financiera internacional.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

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