27 octubre 2021

150.000 guatemaltecos

“Occidente nos quiere uniformar, pero no somos uniformados, somos multicolores, así como somos diversos.”

Rigoberta Menchú

Cuanto en común tenemos con las esposas, madres y hermanas de los 150.000 indígenas guatemaltecos asesinados por el estado. Ellas también reclaman sacarlos de las fosas y cunetas, donde fueron enterrados por grupos paramilitares, algo así como Falange en España, en el mayor genocidio centroamericano tras el holocausto de la Conquista española. A estas mujeres las siento mis hermanas de lucha y de clase, fervor profundo en las calles de su patria con las fotos de sus muertos. A ellas tampoco las dejan entrar en los territorios particulares de los grandes terratenientes donde están la mayoría de los siniestros enterramientos, de la misma forma que niegan a mi familia acceder a la fosa común del cementerio de Las Palmas, donde está acribillado a balazos mi abuelo junto a más de sesenta compañeros fusilados por el fascismo. El mismo poder corrupto, los mismos políticos presuntos mafiosos, que siguen tapando y encubriendo miles de crímenes de estado, evitando que tanto estas mujeres de Guatemala, como las familias de los asesinados por el franquismo, podamos acariciar los huesos amados de nuestros seres queridos.