24 febrero 2024

Bienaventurados

«No importa que no estén, que se hayan ido, que te odien, que quizá te maldigan en una noche de viento del sur cuando los osos no cazan sino juegan. Están ahí viven en tu alma, tu resides en una parte indescriptible y tierna de su mente de la que jamás saldrás aunque mueras, el Gran Espíritu guardará para siempre en tus hijos la esencia de lo mejor de ti».

Poema Navajo

También es revolucionario el buen trato a cualquier ser vivo, quien trata mal no merece amparo ni el escaso tiempo que nos dio el universo para existir, ni siquiera la inevitable tristeza que por ser demasiado sensibles a veces nos inunda y arrastra por el camino de las lágrimas.

Como dice el trovador “no merece amor” ni perder el tiempo conjugando los verbos de la desolación. Seguir viviendo y que lo que tenga que ser que sea. En el corto camino de la vida lo importante es dejar cuando partamos para siempre semillas de esperanza, de conmiseración, de fragante ternura y compromiso ante cada injusticia.

Un dia lo perdí todo cuando me creía más feliz, mis viejos convivieron con esa pérdida tan sentida hasta el último instante. Lola, mi madre, me decía en mi peor momento, sentada bajo los helechos con el drago centenario de testigo: “sigue adelante, levántate y continúa entregando todo ese bello cariño que llevas dentro a cambio de nada, lo que hay que hacer es querer y quien quiera puede subirse a esa guagua y quien no se quedará en la parada esperando otras líneas que le lleven al mejor destino”.

¡Feliz e insurgente 2024 a todas/os! A quienes me quieren de verdad como yo les quiero, sin cortapisas, sin intereses, a quienes aman sin medida ni mercadería y a quienes se quedaron en otros vericuetos del laberinto de la existencia.

¡Bienaventurados sean donde quiera que estén en cada punto del infinito aunque jamás nos volvamos a encontrar!

About The Author