19 septiembre 2021

La cueva del viento

Cabras guaniles en la isla de Gran Canaria, foto utilizada en la recogida de firmas contra la matanza masiva de este mamífero por parte del actual gobierno del Cabildo de Gran Canaria

“Yo he sido jornalero toda mi vida y hay día que no alcanzo ni la comida. Y otros visten de gala y buenos caballos, pero nunca en sus manos se han visto callos. Casi siempre metiendo dinero en caja, manejando los frutos del que trabaja”.

Víctor Fernández Gopar, el Salinero

«(…) Cuando llegamos escalando a la cueva más alta del barranco de Tirajana, colgada del precipicio, nos encontramos con cientos de cencerros amarrados de lado a lado, que eran conchas marinas, algunas de barro y cuero. Después del primer sueño profundo junto al naciente de agua sentimos que cuando el viento del sur resoplaba más fuerte los cascabeles sonaban, tanto retumbaban con el eco que era un escándalo, como si todavía allí estuvieran las miles de cabras de los antiguos, como si nada hubiera cambiado y todavía la isla estuviera gobernada por mujeres y hombres valientes, apegados a la naturaleza, vestidos con pieles y medio descalzos, pero con conocimiento del universo, del saber antiguo de las estrellas, de cada constelación perdida en el infinito. Por eso mi concuño Eladio del Sobradillo y yo nos sobrecogimos, dejamos todo como estaba, no tocamos nada, hasta los cráneos de aquellos niños recién nacidos que parecían mirarnos curiosos en la oscuridad, las cerámicas enteras, los amontonamientos de piedras como ritual sagrado, tal como siempre había sido, un refugio de lo más autentico de nuestro pueblo, el que no se amilanaba con la sublevación de los poderosos, de quienes tenían como objetivo seguir esclavizándonos hasta la muerte…»

Testimonio de José Juan Morales Tejera, maestro albañil, sindicalista de la Federación Obrera y vecino de El Sobradillo de Valleseco en los años del genocidio.

Entrevista realizada por Francisco González Tejera, el 27 de mayo de 1998, en el Ayuntamiento de Gáldar.