11 mayo 2021

Matanza salada

Una hélice de una embarcación de mediano tamaño seccionó de forma irreversible la aleta caudal y la columna de esta joven hembra de calderón de aleta corta en Tenerife

«(…) La paz te he suplicado y me la niegas,
mi ternura te ofrezco y no la quieres.
Pero algo he de pedirte todavía:
que no hagas naufragar a mi palabra
ni apagar el amor que la mantiene.

Aún mi mano en la mar, así lo espero…»

Pedro García Cabrera

«(…) A unos cuatro kilómetros de la Isla de La Gomera, comenzaban las pistas del pequeño vapor, cientos de delfines y zifios muertos por los disparos de militares y falangistas borrachos como cubas, hasta dos orcas gigantescas agonizaban muy cerca de la costa Norte de Tenerife, con sus crías petrificadas por el horror, tratando de mamar de unas tetas que ya no daban leche, ternura y grasa caliente, sino sangre y frío bajo la lluvia infernal. Tras cansarse de arrojar hombres detenidos por la borda les dio por disparar contra los gigantescos mamíferos marinos. Nosotros desde las barquitas atuneras los mirábamos a distancia, algúnos de aquellos seres que iban dejando un reguero de sangre, se acercaban a nuestras quillas buscando ayuda, como si supieran distinguir entre humanos humanizados y humanos endemoniados…»

Testimonio de Álvarito Quintero Chinea, pescador herreño en los años del genocidio.

Entrevista realizada por Francisco González Tejera, el 5 de febrero de 1998, en Las Galletas, isla de Tenerife.

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