24 septiembre 2021

Talibanes del imperio

«Cuando los talibanes ocuparon Afganistán, en 1996, era una joven casada con dos hijos y trabajaba en el área de atención sanitaria en Kabul. Mi ciudad se convirtió en un lugar violento y peligroso. Los talibanes encerraron a las mujeres en sus casas y no nos dejaron trabajar. Cuando cerraron las escuelas, escapé con mi hija y mis hijos a Pakistán. Mi marido se quedó aquí».

Habiba Sarabi

Personajes tan siniestros como Clinton, Bush, Aznar, Toni Blair, Durao Barroso, Merkel, Lagarder, Javier Solana y alguno más con las manos manchadas de la sangre inocente de niñas y niños destrozados por los bombardeos, invaden países soberanos, causan millones de muertes en guerras inútiles, sobre todo de población civil, expolian los recursos, en Afganistán: gases, opio y petróleo, hasta dejarlos arruinados, sin casi nada, imponen presidentes títeres, con gorro de la Guerra de las Galaxias, a sueldo del Imperio, montan un paripé mediático pseudodemocrático, para luego, a la hora de la verdad, dejar tirado a ese pueblo masacrado, abandonado ante la brutal opresión, los abusos sobre mujeres y niñas del nuevo régimen talibán sanguinario y misógino.