27 octubre 2021

Tres años de ausencia

Diego González García, jugando con su nieta, junto a su perrita Estrella, en el patio de su casa

«La memoria es un laberinto lleno de sombras que arrojan claridad sobre los días presentes; pequeños momentos formados por todos los momentos anteriores, generación tras generación». 

Pedro Pastor

Te fuiste casi el mismo día que Ernesto “Che” Guevara, un 10 de octubre de hace ahora tres años, dejándonos toda esa ausencia heredada, la que suele quedar cuando se marcha alguien insustituible.

Sabías bien que partirías sin que la gentuza que parasita en las instituciones públicas, exhumara la fosa común del abuelo, yo me lo creía en mi ingenuidad, incluso llegué a pensar que podría ser gente honrada.

Me equivoqué de plano, de nuevo tuviste razón, como cuando me decías que dejara esta lucha por la memoria, que no me expusiera tanto, porque estaba arriesgando inútilmente mi vida, que era imposible abrir esa fosa común, porque ese cementerio de Las Palmas es el símbolo de ocultación, de encubrimiento de cientos de crímenes, por parte de toda esa escoria de coche oficial.

Después de tu muerte comprobamos cómo todo aquel paripé no era más que una estafa, una parodia triste interpretada por tipos que están en política para enriquecerse, para encubrir a sus patronos genocidas, para seguir sirviendo como buenos súbditos, medianeros, miserables, de los herederos del yugo y las flechas.

Toda esa infinita dureza de tu vida, ser testigo directo del asesinato de tu hermano el bebé Braulio, para que meses después llegara la noticia a Tamaraceite, la del brutal fusilamiento de tu padre.

Luego los estómagos vacíos, la desnutrición, la miseria, el miedo, la estigmatización, la persecución política, esa que yo mismo he sufrido en los últimos años.

Tal vez por eso jamas abandonaste la ternura, la fantasía, el juego con tu adorada nieta, como jugaste conmigo también durante toda mi infancia.

Nunca entendí de dónde sacaste tanto amor, como conseguiste que el odio no reventara en pedazos las venas de tu alma.

Tres años después la decepción con los gobernantes sigue siendo absoluta, no te equivocaste en nada, son testaferros de la mala gente, tal como me dijiste, tal vez peores seres humanos que los mismos asesinos.Hasta siempre guerrero de la luz! Corazón noble y bueno!