24 septiembre 2021

Argentina en la memoria

Hambre infantil en Argentina. Foto: El Informativo, periodismo independiente

«He comprendido que mi bienestar sólo es posible cuando reconozco mi unidad con todas las personas del mundo, sin excepción».

León Tolstoi

Hice amistad con varios médicos de Tucumán en mi largo viaje por el norte argentino de aquel comienzo de 2000, Ramón y José, internistas bonaerenses, me decían que los chiquillos se le morían en los brazos, que el problema no era solo la medicina escasa, sino la falta de comida:

-Nos llegan tan desnutridos que ya es imposible salvarlos-

-Solo nos queda mantenerlos con suero hasta que la muerte se los quiera llevar-

Me decían llorando los jóvenes galenos dolidos por ver como su pueblo sufría los abusos del capital, el neoliberalismo salvaje en el país del Che Guevara.

Era la banca española, empresas tan criminales como ENDESA, culpable de todo tipo de abusos sobre los pueblos originarios, como la locura del tendido eléctrico sobre la Quebrada de Humahuaca.

Me nombraron a los Borbones y a presidentes españoles del Régimen del 78 como Felipe González o José María Aznar, tipos sin escrúpulos que le comían los huevos a Menem, De La Rua y otros delincuentes de coche oficial y putas caras.

Pero el informe hablaba claro:

«Los chicos que sufren carencias nutricionales graves antes de los cinco años están destinados a recorrer ese camino de obstáculos difíciles de sortear. En la Argentina, según distintos parámetros, en 2010 esa condición causó la muerte de 1321 chicos. Según la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, muchos exhiben los signos de una alimentación deficiente: el 7% de los bebés nace con un peso inferior a los 2.5 kilos; el 2,3% de los de entre 6 y 59 meses tienen bajo peso para su edad; el 1,2%, bajo peso para su altura y el 8,2%, baja talla para la edad. El 17 % tiene anemia».

Sigo amando Argentina, sobre todo a su pueblo más combativo, la esperanza mantiene ese clamor, hora de proteger lo que crece, lo más desvalido que pisa esta tierra injusta.