22 enero 2022

Astronáutica

“Por supuesto que los matamos. ¿Qué esperaba usted? ¿Qué iba a llevar 4.000 prisioneros rojos conmigo, teniendo mi columna que avanzar contrarreloj? ¿O iba a soltarlos en la retaguardia y dejar que Badajoz fuera roja otra vez?»

General, Juan Yagüe Blanco, «El carnicero de Badajoz»

Que a estas alturas de la película siga siendo delito con aplicación de la Ley Antiterrorista bromear sobre «el vuelo» del Almirante Carrero Blanco, es una muestra clara de que esta democracia española es un verdadero fraude. Cualquier broma sobre el llamado en cientos de chistes, «Primer astronauta español», te puede costar una multa millonaria con varios años de cárcel.

En distintos países europeos como Francia, Alemania o Italia la resistencia antifascista asesinó o intentó asesinar a distintos dirigentes de sus regímenes dictatoriales, muchos de los ejecutores hoy en día son héroes nacionales y sus nombres presiden calles, plazas, colegios, centros deportivos…, pero en España decir por ejemplo «que un 20 de diciembre de 1973 se dio un gran paso en la historia de la carrera espacial» te puede costar muy caro.

Esto diferencia al actual régimen borbónico de cualquier democracia avanzada europea, un rincón del mundo donde se sigue condenando por expresar opiniones, sobre todo porque sobre quien se bromea en este caso era un personaje que firmó o participó de forma activa en decenas de sentencias de muerte por fusilamiento, encabezando junto a Franco una dictadura genocida, de la que todavía quedan más de 120.000 luchador@s por la libertad en fosas comunes y cunetas, cifras solo superadas por Camboya en número de asesinatos y desapariciones llevadas a cabo por el estado.

¿Esta es la democracia plena española?

La astronáutica no podrá ser argumento de broma en estas fechas navideñas, que se lo pregunten si no a distintos raperos que como Pablo Hasel o Valtonic se comen años de prisión y exilio por decir verdades como templos.

Me han mandado estos días unos memes que te meas de risa donde aparece hasta un coche volando con renos y gorro de Navidad, lo guardaré tan solo para mostrarlo a gente cercana, no vaya a ser que me vea pagando sanciones de por vida para mantener el alto nivel de vida y los vicios caros de oscuros regidores de la mediocridad y el absurdo, quienes mueven los hilos de un país que sigue estancado en la Edad Media, en los años duros del fascismo, del garrote vil, de los tiros en la nuca, de las torturas salvajes, de las violaciones de mujeres republicanas en comisarías, de la criminal Santa Cruzada, del sanguinario yugo con flechas.

¡Feliz Libertad de Expresión!