“La dictadura se presenta acorazada porque ha de vencer. La democracia se presenta desnuda porque ha de convencer.”
Antonio Gala
Viendo un rato esta noche los documentales de TVE sobre los cincuenta años tras la muerte del dictador fascista Francisco Franco, he podido observar con perspectiva que el franquismo nunca se fue. Que sigue más vivo que nunca. Que a pesar de tanta lucha, sobre todo en los barrios obreros por derechos sociales y democracia, luego todo fue progresivamente anulado por una Transición fraudulenta, con la introducción masiva y premeditada en los 80 de la heroína por parte del propio Estado que arrasó por la juventud trabajadora mas combativa.
Ahora en 2025 nos encontramos cada día con nazis en las calles entre banderas pre constitucionales, cruces gamadas, brazos en alto entonando el cara al sol, ante la pasividad policial y judicial, la inacción del gobierno a través de su ministro de Interior que permite esa aberración contra la democracia.
Vemos como pasan los años y más de 120.000 demócratas continúan como basura en fosas comunes y cunetas, incumpliéndose vergonzosamente las leyes de memoria democrática, demorándose en trámites burocráticos interminables las exhumaciones, aburriendo a las familias de las personas asesinadas por defender la libertad, cuando deberían ser los gobiernos los encargados de exhumar, identificar y dar sepultura digna a las víctimas de ese genocidio que comenzó en 1939 tras el final de la guerra. Poner a excavar con asesoramiento de empresas arqueológicas especializadas a la UME, porque rescatar a toda esa dignidad masacrada es una emergencia de justicia y reparación.
Un panorama desolador que por mucho que traten de ocultar y disfrazar da verdadera grima comprobar la triste realidad. Es como si existieran bloques gigantescos imaginarios, infranqueables, de horror y miseria moral que nadie quiere destruir. El capitalismo salvaje en su crisis sistémica enarbola de nuevo el fascismo ¿Seremos capaces de combatirlo?
Más historias
Furia policial española
¡Hasta siempre Eloy!
Pollo Florido, merece más