9 agosto 2022

Canarias 50

«Colocaban a los hombres que iban a fusilar en los barracones del Canarias 50, luego el cura entraba con un responso echando agua bendita sobre los condenados, obligándolos en muchos casos a tomar la Comunión bajo pena de no dejarles escribir un papel para despedirse de sus familiares, los militares eran los ejecutores, lo organizaban todo junto a la escoria de Falange».

Floreal Mayor Troya, preso político en los campos de concentración de Gran Canaria

El silencio institucional, político y sindical manifiesto, ante las afirmaciones en el día de ayer del Regimiento de Infantería “Canarias” 50, con sede en Las Palmas de Gran Canaria, manteniendo que el 18 de julio de 1936 no se produjo un golpe de Estado contra un gobierno democráticamente constituido, sino un «Movimiento Nacional» que, además, deparó «hechos gloriosos» a quienes participaron en los enfrentamientos.

No deja de ser cuanto menos preocupante y decepcionante. Muestra la soledad y el desamparo en la que nos encontramos las familias de las cientos de miles de personas asesinadas por Falange y el ejército español. Cientos fueron fusiladas tras Consejos de Guerra ilegales en el campo de tiro de esta misma unidad en el cuartel de La Isleta que sigue ocupando actualmente.

¿Para que sirve la Ley de Memoria Democrática canaria y estatal?

¿Es esto un ejército democrático o sigue siendo una fuerza fascista más incapaz de pedir perdón por su participación en el genocidio?

¿Dónde están las denuncias públicas de la izquierda?

¿Las preguntas parlamentarias a la Ministra de Defensa?

La sensación de infinita tristeza nos invade a quienes tenemos asesinados por el franquismo entre nuestros seres queridos, mi abuelo fue fusilado en las dependencias de ese mismo Regimiento, mientras en países como Alemania por estas mismas declaraciones en el aniversario de su “glorioso Alzamiento Nacional”, como mínimo sus mandos ya estarían cesados y posiblemente en la cárcel por apología del terrorismo fascista.