«El amo del Cabildo que poco antes había sido alcalde accidental de Las Palmas tras el golpe fascista era íntimo del genocida Eufemiano Fuentes, compartían cargos en la jefatura provincial de Falange y juergas salvajes tras las rondas de las Brigadas del Amanecer o «Cacería de rojos».
Floreal Tejera Suárez
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, entre 1937-1945, Antonio Limiñana López, los años más brutales del genocidio isleño; tomó posesión del cargo el mismo mes que fusilaron a “los cinco de San Lorenzo”, de los que dos de ellos: el alcalde comunista, Juan Santana Vega y mi abuelo el sindicalista y miembro del Frente Popular, Francisco González Santana, fueron enterrados tras la brutal ejecución en la fosa común del cementerio de Vegueta, donde aún continúan vergonzosamente en 2025 sin ser exhumados, junto a un centenar de republicanos más torturados y asesinados por defender la democracia.
Mi familia como otras miles quedó marcada de por vida por ese y otros crímenes: muertes, encarcelamiento, persecución, estigmatización y traumas de transmisión generacional por violencia política.
Por todo ese dolor acumulado no puedo perdonar a quienes fueron integrantes de esa dictadura genocida.
El blanqueamiento y dulcificación de quienes ocuparon puestos de poder, tengan los apellidos que tengan, no me quita ni un ápice de asco y repudio.
En septiembre de 2013 la Plataforma de Familiares tuvimos un litigio público con el alcalde del PP, Juan José Cardona, al negarse a cualquier posibilidad de prospección y exhumación, recurriendo incluso a represalias laborales que sufrí durante cinco años por ser trabajador municipal.
En ese proceso recibimos una llamada desde un despacho de abogados de LPGC para mantener una reunión con un familiar directo de ese antiguo cargo insular del franquismo. En ese encuentro nos llevamos la triste sorpresa de su propuesta de que “dejáramos las cosas como estaban”, “que no siguiéramos insultando y denunciando en los medios de comunicación a ese regidor de la derecha”. Por supuesto no agachamos la cabeza ante esos “consejos”.
Parece que nada es casual. Seguimos todavía en la misma lucha, otros gobernantes de todos los colores políticos nos han seguido negando el pan y la sal de la reparación. No pararemos jamás en esta noble causa por la justicia.
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