4 diciembre 2021

Fosa y estafa

Cartel de apoyo a los últimos fusilados por el franquismo

«Los cuerpos nunca fueron sacados de allí tal como dice esa mierda de informe, allí no se ha tocado nada hace más de cincuenta años ¿Dónde están los documentos oficiales que lo acrediten? Lo que pasa es que hay presiones, muchos intereses de que no saquen de allí los restos de tantos fusilados, porque al lado están los panteones de los millonarios asesinos de Falange».

Pedro Rodríguez León, dirigente vecinal del barrio de San José

Cada fusilamiento tiene detrás toda una historia de dolor y traiciones. A Otaegi, Txiki, Sánchez Bravo, Sanz y Baena, los mataron a pesar de toda la movilización internacional, pasando por encima de todo tipo de peticiones de clemencia, realizadas desde organismos para los derechos humanos, así como cartas de presidentes y embajadas de países democráticos.

En la isla Gran Canaria, tras la condena a muerte en consejo de guerra, de los conocidos como, “Cinco de San Lorenzo”, se esperaba que llegara el indulto de Franco para su alcalde comunista Juan Santana, condenado junto a sus compañeros, Manuel Hernández, Antonio Ramírez, Matías López y mi abuelo paterno, Francisco González.

El sobreviviente de este proceso ilegal y preso político, Domingo Valencia, afirmaba que el indulto estaba en Las Palmas quince días antes de la ejecución, pero que los miembros de la patronal del municipio de San Lorenzo, junto a partidos nazis como Falange o Acción Ciudadana, lo habían bloqueado por venganza, para que estos destacados luchadores por los derechos de la clase trabajadora fueran asesinados.

Hoy en día parece que se repite la historia, San Lorenzo fue anexionado a la fuerza, convirtiéndose en barrio dormitorio de la capital, los políticos que gobiernan el Cabildo y el Ayuntamiento de Las Palmas GC, cerraron todas las puertas para exhumar los restos de su alcalde y de mi familiar, en un hecho sin precedentes en esta supuesta democracia.

El fascismo sigue vivo y mueve sus piezas de ajedrez en esta partida diabólica, donde siempre ganan por jaque mate a la memoria y la dignidad.

A las familias y a las personas de bien que nos apoyan, no nos queda más que la resistencia, sabemos que más temprano que tarde sacaremos cada hueso, que en ese día histórico brillará más que nunca el sol de la esperanza.