Detalle de la boca de la Sima de Jinámar. David Delfour
«(…) También tuve problemas con un individuo, que no sé si será el mismo, me acerqué hace unos meses y llevé un ramo de rosas y solo le faltó pegarme, pero al final accedí y puse flores y no paro de amenazarme.»
Elías Henz
Lo último en el lugar de exterminio de la Sima Jinámar (Gran Canaria), es la presencia de un individuo indignado que se dice propietario de la carretera de acceso desde la vía al municipio de Telde.
El pasado viernes 21 de noviembre a los cinco minutos de llegar a la chimenea volcánica con dos periodistas de RTVE apareció este personaje vociferando de malas maneras y tratando de expulsarnos de este Bien de Interés Cultural (BIC) y que accediéramos por otro lugar mucho más peligroso.
Con serenidad y amabilidad tratamos de explicarle que estábamos allí con fines de investigación, pero fue imposible al conminarnos a que nos marcháramos de forma inmediata. Le pedimos cinco minutos para poder explicarle a estos profesionales algo de la historia de este patrimonio y símbolo de la lucha antifascista en la isla. Con prisas hice lo que pude y nos fuimos de forma pacífica.
Luego otras personas me han confirmado que les ha sucedido lo mismo en las últimas semanas, incluso con aviso a la policía de las afectadas que dieron la razón a las visitantes.
No se entiende que esto suceda y estoy casi seguro que tiene que ver con la cantera de extracción de piedra que está justo al lado de este agujero del horror que no le interesa que se vea el destrozo ambiental y patrimonial que están produciendo.
Desde aquí quiero denunciarlo y solicitar al servicio de patrimonio histórico del Cabildo de Gran Canaria la toma urgente de medidas, para que esta situación dantesca no se vuelva a producir, ya que atenta gravemente contra los derechos de las familias con los huesos de sus seres queridos en ese abismo del crimen fascista.
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