26 mayo 2022

La España de la cal viva vende al pueblo saharaui

«Nadie engorda en los años de sequía, excepto los lobos

Refrán saharaui

Son unos traidores en el gobierno español respaldando las políticas criminales de la monarquía sátrapa de Marruecos sobre el pueblo saharaui, víctima de un genocidio interminable, de torturas brutales, violaciones de sus mujeres y niñas por parte de los sicarios de la dictadura alauita, considerada “hermana” de los Borbones.

Continuará su abandono en el desierto de Argelia sufriendo de unas temperaturas extremas, de miseria, de carencias elementales para una vida digna, prisión y aislamiento en más de once cárceles del horror donde miles de mujeres y hombres sufren todo tipo de aberraciones, de violencia: maltrato, incomunicación, hambre, celdas de castigo, suicidios forzados, espacios reducidos donde apenas pueden moverse.

España una vez más traiciona a este pueblo hermano y lo entrega a las garras del terrorismo de estado, mientras Marruecos saquea y destruye su territorio ancestral, lo ocupa ilegalmente, reprime a sus habitantes, siempre en connivencia con el régimen español y sus vergonzosos políticos y empresarios, los que invierten millones en un Sahara que pertenece legítimamente a quienes siguen condenados en el inmenso campo de refugiados de Tinduf.

Lo más triste y grave es que quienes gobiernan con el partido de Pedro Sánchez en Canarias y en España no romperán jamás sus pactos y alianzas con ellos, ni NC ni Podemos, todo quedará en una declaración mediática de buenas intenciones y punto.

Ese acuerdo con el que se cargan cualquier posibilidad de autodeterminación de este pueblo, condenándolo a seguir en el infierno, tendría que ser respondido de forma contundente dejando solo al PSOE, sin embargo envían hipócritamente millones en armas pagadas con nuestros impuestos a un gobierno neofascista en Ucrania, siempre al dictado de la Alianza Terrorista OTAN y los Estados Unidos, pero a quienes fueron españoles, luchando durante décadas por recuperar su patria de los invasores, quienes están a tiro de piedra de nuestras fronteras, se les deja tirados sufriendo el horror de un régimen asesino.

Al Polisario no le quedará otra salida que la guerra y la soledad.