3 diciembre 2020

La «fiesta» del Parador

Inauguración fascista del Parador de Tejeda en 1938 (Archivo fotográfico FEDAC)

Al chiquillo lo bajaron envuelto en una manta hasta Tejeda, el coche iba dejando un reguero de sangre, me acuerdo que lo tuvieron un buen rato tirado en la carretera, mientras los falangistas y guardias civiles no paraban de cantar y beber ron.

Antonio Quintana Suárez

«(…) Nosotros nada más que bajábamos con las cabras desde la montaña de Las Nieves, fue entonces cuando llegando al Camino de La Plata había un grupo de unos diez guardias civiles y falangista custodiando el sendero, Canelo pegó a ladrarles como una fiera porque no le gustó que nos apuntaran con los mauser, entonces uno de los que llevaban el tricornio le disparó al pobre perro en la cabeza, era un animal bueno y noble que sabía llevar el ganado de punta a punta de la isla, lo podíamos dejar solo que el se encargaba de todo, por eso Silverio no pudo evitar darles un grito a aquellos cabrones, entonces uno de los falanges le dio un culatazo por la espalda en el cuello que lo dejó seco en el suelo, luego empezaron a pegarle patadas entre todos como salvajes, hasta que mi primo de Tasarte se quedó como un muñeco quieto, paralizado, muerto, echando sangre por la boca y por el culo, lo habían reventado por dentro. Las cabras se espantaron, unas corrieron pal Espinillo, otras como locas salieron lanzadas pal barranco del Siberio. Era terrible ver a Silverio y a Canelo expuestos sobre unas piedras como si fuera una cacería de conejos. A mi me cogieron los besos porque vieron que lloraba y temblaba, me dijeron maricón hijo de puta, yo era casi un chiquillo, tenía apenas quince años. Entonces me amarraron con las manos a la espalda y me llevaron montaña abajo, porque ese día iban a inaugurar el Parador de Tejeda con gente rica de pa fuera, jerarquías, Limiñana, presidente del Cabildo de la isla y muchos curas. Me dejaron amarrao con los burros todo el día con un calor que daba miedo, no me dieron agua ni comida, allí se oían los discursos de aquella gente, la música, los cánticos, hasta que ya entrada la noche vinieron dos falangistas muy borrachos a soltarme, antes me pegaron y me bajaron los calzones, yo salí corriendo, no paré de correr y llorar hasta llegar al refugio del Lomo Espino…»

Entrevista a Desiderio Santiago Santana, realizada el 14 de mayo de 2003 en La Pasadilla de Ingenio.

Imagen: Saludo fascista en la inauguración del Parador de Tejeda. La fotografía, de autor desconocido, fue tomada el 17 de agosto de 1938 durante la inauguración del Parador de Tejeda, en Gran Canaria. Antonio Limiñana, presidente del Cabildo entonces, es el primero de la izquierda y, uniformado, saluda con el brazo en alto junto al resto de autoridades civiles, militares y religiosas de la Isla. El religioso que hay en el centro de la imagen, bajo el cuadro de Franco con capa, es el obispo Antonio Pildain, el único que no utiliza la seña fascista.

Síguenos y comparte:
error17
Tweet 20
fb-share-icon20