27 de julio de 2026

Loco de la memoria

Entrevista el pasado 10 de diciembre en la presentación de mi último libro en la Biblioteca de la Casa de José Saramago

“No puedo, ni quiero, ni debo renunciar a un sentimiento básico: la indignación ante el atropello, la cobardía y el asesinato”.

Rodolfo Walsh

Uno después de treinta años luchando por hacer justicia y reparar tanto daño infligido por el fascismo en mi familia, en la de miles solo en Canarias, cientos de miles en todo el estado español; llego a la conclusión de que fuerzas represivas casi invisibles, acostumbradas a dañar la esperanza, obstruyen con todo tipo de artimañas, bloqueos, boicots, dilaciones, amenazas, ridiculización, para evitar que algo tan sencillo como excavar una fosa común se convierta en un objetivo casi imposible.

Un viaje contra la corriente de la rancia burocracia, la complicidad política con los herederos de los genocidas para taparlo todo, instituida desde la muerte del criminal dictador, para que “todo atado”, se exhume solo donde existan intereses partidistas.

Esta situación me ha convertido sin desearlo en una especie de “loco de la memoria “, para estos tipos de sueldazos de más de cinco mil al mes, coches oficiales, despachos lujosos, desde donde manejan los hilos de lo que debería ser tan sencillo si cumplieran las leyes, desarrollando una labor igualitaria y justa con todas las familias de las personas asesinadas y desaparecidas, no solo con las que tienen el carné de su partido político y donde desde sus mentes obtusas huelen una absurda tajada electoral.

De alguna manera indefinible tras la muerte de mis padres en los últimos años, tristes, desolados, decepcionados, sin que se hiciera justicia enterrando dignamente a sus seres queridos, a mí me ha tocado seguir hasta el final de mis días batallando por una utopía de memoria y dignidad, que como dejó escrito Eduardo Galeano: “(…) Está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.”

Mientras aguante mi cuerpo y mi mente seguiré en esta procelosa travesía por el infinito desierto de la indiferencia.

About The Author