«Dijo sin cortarse un pelo que mi padre fusilado era un «mamporrero», un fulano que ni siquiera es de Tamaraceite, ni sabe todo lo que sufrimos y lo que hicieron con todos los que fueron torturados y asesinados».
Diego González García
En un par de semanas, el domingo 29 de marzo de 2026, será el 89 aniversario del fusilamiento de “los cinco de San Lorenzo”. Vecinos en su mayoría del barrio de Tamaraceite (Gran Canaria).
De izquierda a derecha en la foto: Manuel Hernández Toledo, Antonio Ramírez Graña, Francisco González Santana, Juan Santana Vega y Matías López Morales. Fueron asesinados a las cuatro de la tarde de ese lunes aciago de 1937 por defender la democracia y la libertad.
De los cinco dos siguen en una fosa común del cementerio de Vegueta: Juan, el alcalde comunista y Francisco (Pancho), mi abuelo paterno, junto a un centenar de hombres asesinados por el fascismo sin derecho a justicia y reparación.
Todos los homenajes serían pocos, aunque no se le haga ninguno con la participación de sus familias y el derecho legítimo a expresar sus sentimientos. Las flores nunca faltan en su memorial del Parque de La Mayordomía.
Quizá ante el olvido social, político e institucional generalizado la mejor acción sea mantener intactos sus principios y su ejemplo heroico. La lucha sigue.
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