27 de julio de 2026

Novios del horror

Ayuso en Málaga. La presidenta de la Comunidad de Madrid estuvo ayer en el desembarco de la Legión y el traslado del Cristo de Mena en Málaga. Ayuso, que más tarde viajó a Sevilla, subrayó la “comunión de valores, tradición y fe” de este acto. Jorge Zapata / EFE

«Los legionarios aquella calurosa madrugada entraron junto a los moros Regulares de Franco haciendo un estropicio con las niñas y mujeres de la pequeña aldea. Primero fusilaron a todos los hombres, menos a los tres falangistas y al cura Domínguez, luego en la escuela formaron cola para violar, torturar y matar sin límite ni compasión a las desgraciadas inocentes».

Manuela Vázquez Ramos

Los actuales miembros del Tercio Duque de Alba de La Legión reivindican en pleno 2026 la brutal matanza sobre miles de extremeños desarmados, mujeres y hombres que defendían la democracia a partir del 14 de agosto de 1936 en Badajoz, un crimen atroz colectivo que la dictadura premió con todo tipo de honores y medallas.

La sangre corría por las calles como si fuera una tormenta de verano, todo era rojo, las alpargatas de los que llevaban amarrados con las manos a la espalda a la plaza de toros. En cada esquina había un pelotón de fusilamiento y los cuerpos caían acribillados ante la mirada atónita de los escasos corresponsales internacionales que cubrían aquella guerra de resistencia al fascismo.

La unidad legionaria asentada en Ceuta presume de su pasado. En un apartado dedicado a su historia en la página web oficial del Ejército de Tierra, el Tercio legionario destaca que durante la Guerra Civil «se distinguió en los combates de Mérida y la toma de Badajoz, donde cayó gloriosamente, al completo de sus efectivos, la 16ª Compañía, en la denominada ‘Casa de los catalanes’, consiguiendo una Laureada de San Fernando y una Medalla Militar colectivas».

Las distinciones otorgadas por la dictadura franquista por aquellas actuaciones antidemocráticas siguen hoy vigentes y, de hecho, forman parte del listado de medallas que ostentan y reivindican los cuerpos legionarios.

El Cristo de la Buena Muerte y Ánimas, conocido como Cristo de Mena, es una de las imágenes más veneradas en Málaga. Su relación con la Legión Española comenzó en 1928, cuando el general Millán Astray decidió adoptar la imagen como su protector espiritual, estableciendo un vínculo entre la Legión y la hermandad.

Desde entonces, cada Jueves Santo, los legionarios participan activamente en la Semana Santa malagueña, escoltando al Cristo, realizando guardias de honor en la capilla de Santo Domingo durante la Cuaresma, y acompañando al Cristo en la procesión por las calles de la ciudad. Este acto simboliza la unión de la Legión Española con la devoción popular malagueña, convirtiéndose en una de las tradiciones más valoradas de la Semana Santa en Málaga.

Da verdadera repulsión y vergüenza ajena contemplar estas surrealistas exaltaciones de la violencia y el miedo ancestral, mientras continúan en fosas comunes y cunetas más de ciento veinte mil demócratas. Que esto suceda con un gobierno español que se llama progresista y que se pasa por el forro la Ley de Memoria Democrática, vulnerando cualquier derecho de las familias de las personas torturadas y asesinadas, de la memoria colectiva del antifascismo.

Olvidar premeditadamente es una condena irremediable para la repetición de lo más terrible y sanguinario de la historia. Vamos por ese camino, la senda de los novios de la muerte entre saetas y brazos en alto.

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