12 abril 2024

Foto IES Playa de Arinaga, una mañana de memoria con el soporte de mi primer libro Tormenta en la memoria

«No hay piedra más preciosa que el deseo de vengar al inocente. No hay cielo más brillante que la mañana cuando los traidores sucumben. No hay salvación en la tierra mientras podamos perdonar a los verdugos”.

Paul Éluard

Hay un debate o tal vez una diversidad de opiniones sobre el odio, el rencor, el perdón a los asesinos que llenaron España de fosas comunes tras el final de la llamada “Guerra Civil” en 1939, lo que Preston llama “El Holocausto español”. Yo prefiero llamarla “Guerra de resistencia al fascismo”, al ser una confrontación armada tras un golpe de estado contra una democracia legítima.

Desde el respeto a las personas que más de una vez me escriben sobre esa cuestión, debo decir que en mi familia como en la de cientos de miles de personas más con seres queridos torturados y asesinados por el franquismo algunos tenemos otra visión. En mi caso personal decir que no hemos tenido tiempo de “odiar”, sino de sufrir los terribles traumas heredados del Síndrome Transgeneracional por Violencia Política, que la estudiosa Clara Valverde recoge en su recomendable obra “Desenterrando las palabras”.

El odio y el rencor es cuestión de cada uno, en mi familia hubieron varios asesinatos fascistas, entre ellos el de un bebé de cuatro meses, además de encarcelamientos, estigmatización y terribles injusticias que llegan hasta nuestros días, como por ejemplo no haber rescatado a mi abuelo Francisco de la fosa común del cementerio de Las Palmas por la complicidad política de los actuales gobernantes de la isla.

El odio es un sentimiento íntimo mientras no hagas daño a nadie, yo ya he publicado cinco libros y un sexto a punto de editarse, quien me ha leído o me lee sabe de sobra lo que siento al respecto y desde luego jamás metería baza en las emociones de nadie. Me parece una absurda intromisión. El odio y la maldad ilimitada la pusieron y la siguen poniendo quienes ejecutaron o defienden el franquismo y su genocidio, otros, otras, nos dedicamos pacientemente a luchar por la justicia y la reparación.

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