27 octubre 2021

Recuerdo el día exacto en que te conocí

Lola y Diego

Se vieron de repente y pareció que ese amor de 62 años juntos los proyectó hacia la esperanza, “todo se acaba seguramente” pensaron, la vida es tan corta que no da tiempo a rehacer la fragancia de los sueños infinitos, fue lindo, hasta algunas enfermeras lloraban en silencio entre el estrés de la falta de personal, Lola y Diego se reencontraron tras casi un mes sin verse, el con la mente atrofiada en instantes de lucidez y de infiernos entre sabanas, contenciones, medicinas, sondas y pinchazos en los dedos, se vieron y pareció que el mundo se detuvo, que el tiempo no existía, que todo volvió al preciso instante en que se miraron a los ojos por primera vez en el paseo de la carretera general de Tamaraceite y se enamoraron, el momento de ese amor a primera vista, ojos limpios de dos víctimas del franquismo, Pancho fusilado, un hermanito con la cabeza destrozada contra la pared por manos fascistas, la cárcel de Juan el padre de Lola, el hambre la miseria, la desesperación, la persecución, la ridiculización por ser hijos de luchadores por la libertad y la verdadera democracia. Parece que el amor como dijo Ernesto Guevara nos marca el camino de la lucha, los dos se percibieron, se sintieron entre demencias y olor a hospitales, venas abiertas como flores sensibles a la primavera.