30 junio 2022

Yguarina, no olvida ni perdona

«Antes de arrojarlos al pozo o a la sima les metían un tiro en la nuca que a veces no era certero, entonces los tiraban vivos al abismo, cientos de hombres, tal vez miles de canarios siguen en el fondo de esos agujeros del horror».

Antonio Sastre Ramiro, doctor en historia Universidad Complutense

Otra nueva alegría, mi segundo libro que recibe mi querida amiga Yguarina Brito Castellano, atravesando de nuevo el océano, esta vez “Fragmentos de rebelión” (2021), más de seiscientas páginas de testimonios de personas que sufrieron el horror del franquismo en las Islas Canarias.

Han pasado meses desde que recibió el anterior, en este tiempo, ya casi un año sigue esperando por #cabildodegrancanaria y por el Laboratorio de Genética forense de la #ULPGC, para que le hagan a sus familiares las pruebas de ADN, con el objetivo urgente de intentar localizar a su ser querido asesinado y desaparecido por los fascistas en 1936.

Todo parece indicar que es uno de los restos de los pozos de Tenoya, Arucas o la Sima de Jinámar. Pero este vergonzoso fraude a la ciudadanía no es noticia en los medios de comunicación isleños, para todos estos funcionarios: Presidente Insular, Rector, Doctores en Historia, Médicos Forenses, Genetistas, que cobran unos sueldazos astronómicos, no es un tema prioritario en sus agendas, no mueven un dedo por las cientos de personas que siguen esperando sin que respondan a sus llamadas, mensajes y correos, para una prueba tan sencilla que se hace en menos de cinco minutos.

Es como si aguardaran a que muera la última descendencia del genocidio para ocultar este Holocausto para siempre.

Me siento triste por Yguarina porque la veo tan ilusionada en poder dar sepultura digna a su familiar, por tantas personas de bien que siguen llamando sin recibir respuesta de estos políticos y técnicos asalariados del estado que se pasan por el forro la Ley de Memoria Democrática.

Mi satisfacción por que haya recibido mi libro es agridulce, sé que lo ha recogido hoy en Correos con una sonrisa en sus labios, pero me indigna este abuso de poder sobre familias que tan solo exigen dignidad y buen trato.