«Y se llevaron a tantos de sus casas que casi no quedaban hombres en el pueblo, solo sus mujeres rotas de dolor y los chiquillos llorando de pena…»
Manuela Sánchez Tejera
Me dijeron más de una vez con desprecio, “deja de revolver mierda”, “si los mataron será porque algo hicieron”, “olvídate de escribir que los historiadores hagan su trabajo”, “tú no eres nadie”. Yo sin embargo aunque me afectara, tenemos un corazón herido, seguí construyendo, letra a letra, lo que conforma una humilde obra que está llegando a miles de personas de buena fe.
¡Bendita sea la memoria!
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