«La presencia del lobo en nuestras sierras es el certificado de que la naturaleza sigue viva, a pesar del empeño del hombre por domesticarlo todo.»
Miguel Delibes
Cuando presenté mi último libro, «Los barrancos del silencio», El Mono Libre 2025, en el Castillo de Mata, Las Palmas de Gran Canaria, mi buen amigo y compañero, el terapeuta, geógrafo, educador ambiental y ambientalista, David Rodríguez, me entregó en mano este libro con una carta dentro. Este es su contenido:
«Paco,
Según lo relatado Luis Miguel en múltiples entrevistas, durante un largo episodio de coma en que se sumió a raíz de un ictus cerebral, mientras su cuerpo yacía casi apagado en el hospital su espíritu liberado exploró un universo prodigioso, siendo acompañado durante esa exploración por una manada de lobos que lo hizo sentir en todo momento querido y confortado.
Al salir del coma y retornar a este mundo menor quedó Luis Miguel con un lado de su cuerpo paralizado. Aún así emprendió la escritura de este libro, «Lobo», mecanografiándolo con un solo dedo.
En los últimos meses me surca la mente un pensamiento inspirado en «Los barrancos del silencio» y también en «Lobo».
Quienes se han mostrado portentosamente capaces de narrar, por compasión, la mala muerte, también están dotados para dar testimonio de la buena vida».
David, 19 de junio de 2025
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