«Y mi abuelo Juan se levantó con el bastón al paso del coche con los restos de Frasquita: -Adios mi niña querida, adios mi amor, nos vemos pronto-.»
Junto a unas 150 personas en la presentación de “Los barrancos del silencio”, El Mono Libre 2025, el pasado jueves 19 de junio en el Museo Castillo de Mata mi familia, mi sangre, me estremeció el corazón de alegría. Primas y primos del alma, gente buena, herederas del dolor premeditado del franquismo, que transitan por la vida con la cabeza alta, orgullosas de pertenecer al lado del mundo que defiende fervientemente el amor, la justicia y la ternura.
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