«Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis.»
Michel de Montaigne
Ester Muñoz ha calificado a los últimos fusilados por el franquismo como «terroristas», mismo término que usó el régimen para condenarles a la pena de muerte. Los luchadores por la libertad, tres del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP) —José Humberto Baena, José Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz— y dos miembros de ETA político-militar —Juan Paredes Manot (Txiki) y Ángel Otaegui, asesinados el 27 de septiembre de 1975 en las poblaciones españolas de Hoyo de Manzanares (Madrid), Barcelona y Burgos.
El PP como heredero directo de la dictadura franquista, fundado por siete ministros de Franco, muestra una vez más al igual que su marca blanca Vox sus simpatías con esta “ideología” criminal.
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