«Cuando quiera escribir en contra de los hombres que maltratan a las mujeres, escribiré a favor de las mujeres. Cuando he escrito en contra de los hombres que maltratan a los toros, he escrito a favor de los toros y en contra de sus maltratadores».
Jesús Monterín
Cuando cualquier ser vivo es humillado y torturado hasta la muerte en un espacio rodeado de humanos que gritan desaforadamente y muestran su aprobación ante cada una de sus gotas de sangre o bramidos de dolor atravesado por banderillas o estacas de madera tiene derecho a defenderse.
Eso hizo el toro que le perforó el recto a Morante de la Puebla en un país donde los toreros pueden ostentar cargos públicos y hasta gestionar la cultura, donde los políticos se gastan más en tauromaquia que en servicios sociales o educación pública, el toro tiene derecho a defenderse y si tiene oportunidad reventar a un torturador de animales.
Se llama justicia poética.
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