«¿Dónde están los besos que te debo? En una cajita; que nunca llevo el corazón encima, por si me lo quitan».
Roberto Iniesta
Santiago Abascal dice en plena campaña electoral extremeña que hay que «desinfectar» la ciudad de Plasencia tras el homenaje de más de cuarenta mil personas llegadas de toda España por la muerte hace una semana de El Robe de Extremoduro.
El odio ilimitado de los “patriotas” franquistas de ultraderecha hacia quienes no piensan como ellos llega a extremos tan vergonzosos como no respetar ni siquiera el fallecimiento de un genio de la música.
No admiten que existan seres especiales que hacen del arte un instrumento de conciencia, de la creación una herramienta para la poesía y la belleza. Incapaces de ir más allá del Cara al sol y otros cánticos fascistas, jamás entenderán algo tan bello:
“Se le nota en la voz, por dentro es de colores
Y le sobra el valor que le falta a mis noches
Y se juega la vida siempre en causas perdidas
Ojalá que me la encuentre ya entre tantas flores
Ojalá que se llame Amapola…”
Más historias
¡Hasta siempre Eloy!
Pollo Florido, merece más
Derogar la memoria