Calle Triana años 30 (Archivo Fotográfico FEDAC)
«Eran fulanos normales antes de empezar la matanza del 36, los veías en las luchadas, en los partidos de fútbol del Campo España, en la taifas y fiestas de los pueblos. Sabíamos de sus ideas contrarias a quienes defendíamos la democracia, lo que no imaginamos nunca es que fueran capaces de aquella barbarie…»
Nicolás Guerra Santana
Sixto Garcia, Eufemiano Fuentes, Juan del Río Ayala, Matías Vega, José García, más conocido por “Juan Pintona”, Alfredo Garcia, Antonio Wiot, Ezequiel Betancor, Ricardo y Manuel Hernández Suárez, conocidos por «los Izpuelas», eran algunos de los que cada noche, después de sus siniestras rondas, con las ropas de Falange todavía manchadas de sangre, se acercaban a echarse los rones y unos platos de carne frita de cochino al Bar Alemán de la calle Triana en Las Palmas.
La gente cuando los veía llegar con los ojos brillando de ira se apartaban y les hacían hueco en la barra con mucho miedo. Allí pedían las botellas, la comida y los atendían antes que a los demás.
Luego hacían una especie de evaluación macabra de cómo había ido la noche:
-Hoy cayeron treinta por la jodía Sima Jinámar como perros-
Otro le corregía entre carcajadas:
-No padrino, treinta fueron ayer, hoy tiramos cincuenta ¿No te acuerdas del maricón de Telde y sus dos hermanos?-
El garito se vaciaba lentamente. No te podías marchar al momento por si se lo tomaban a mal y lo veían como un gesto de desprecio. Los usuarios habituales les reían las gracias. No podías hacer otra cosa, las pistolas brillaban en sus cinturas. Te penetraban con la mirada como si siempre estuvieran de cacería. El yugo y las flechas en el pecho era la señal premonitoria de que entre más lejos de aquellos criminales mucho mejor.
Al final solos cerraban el bar cuando querían, incluso de madrugada, casi amaneciendo, ante la sumisión desalada de los camareros que sabían que cuando acabaran borrachos como cubas no iban a pagar la cuenta.
Más historias
Madrugada en La Calzada
El cuidador de alzados
Rosa frente al espejo