25 septiembre 2022

El carnicero de Gasteiz

«Dentro de la biografía secuestrada de Fraga está su simpatía y admiración por las ideas del fascismo y la negación del Holocausto judío, y firmó en abril de 1971 con otros significados fascistas un manifiesto del Comité Español para la Liberación de Rudolf Hess (número dos de Adolf Hitler), que solicitaba su libertad porque estaba en la cárcel alemana de Spandau».

Manifiesto de una treintena de presos políticos de la dictadura reclamando en Galicia la retirada de las distinciones que los Ayuntamientos otorgaron el expresidente de la Xunta

El fundador del Partido de la “Libertad”, según doña Ayuso, haciendo el saludo nazi, ministro de gobiernos de Franco que firmaron sentencias de muerte, desapariciones forzadas, ejecutando todo tipo de torturas brutales, robo de niñ@s, corrupción generalizada y aberraciones indescriptibles.

Una biografía incompleta sin el dantesco relato del dolor provocado, su participación directa durante la dictadura en el fusilamiento de Julián Grimau, por orden de un Consejo de Ministros del que formó parte; de Enrique Ruano, cuyo asesinato a manos de la Policía fue disfrazado por Fraga en la prensa como un suicidio más de los muchos inducidos; los trabajadores de Vitoria, muertos por disparos de la Policía siendo Fraga ministro de Gobernación, recuerdan el pasado oscuro del fundador del PP.

La sangre no se limpia tan fácilmente de las manos de los criminales de lesa humanidad, está incrustada en los poros de la piel de una derecha española rancia y caciquil, que se burla, humilla y ataca a las familias de cientos de miles de personas asesinadas por defender la democracia, que aun siguen en fosas comunes y cunetas de cada rincón de la geografía estatal.

¿Esta es la “libertad” qué nos ofrecen?