«El dolor y el sufrimiento son siempre inevitables para una gran inteligencia y un corazón profundo…»
Fiódor Dostoyevski
Perder lo que más has querido, tocar fondo, sentir un dolor imposible de medir por intenso, te hace ser portador de una fuerza innata, desconocida, a veces feroz, para saber que en cada instante de la vida estamos de paso, que esto no es más que el viaje de una mariposa atrapada entre el humo y los coches de una gran ciudad, atestada de ruido y tristeza, tan leve y corto que solo da tiempo a respirar el aire fresco de la madrugada en el instante final, el último segundo antes de partir, de irse para siempre, en que por azar descubre la flor más bella entre el asfalto ardiente. Se hizo tarde pensando en lo que no fue.
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