27 de julio de 2026

La mano inocente

Desfile fascista junto al Gobierno Militar de Las Palmas en la calle Triana, Las Palmas, 30 de marzo 1937 (FEDAC)

«Los flechas iban detrás limpiando la sangre por los callejones de donde sacaban de sus casas a lo mejor de nuestro pueblo.»

Catalina María Castellano Santana

Los patriotas de ultraderecha llevaban a los flechillas, sección infantil de Falange, a las ejecuciones de republicanos. Tanto a los fusilamientos masivos en el campo de tiro de La Isleta, como a los “paseíllos” nocturnos de las Brigadas del amanecer en grietas volcánicas y pozos de los parajes ocultos de Gran Canaria.

Más de una vez les pusieron una pistola en las manos ante los hombres arrodillados, aterrados y con las manos amarradas a pie de fosa común para que les dispararan en la nuca con las Astra. Fascistas como “Matacán”, “Pintona” y otros que organizaban la “fiesta de la sangre”, les asesoraban y orientaban sobre cómo colocar el cuerpo antes del disparo, el agarre de la pistola, que no les temblara el dedo en los gatillos antes del destrozo de la cabeza de las víctimas.

Los chiquillos con uniforme azul y boina roja asestaban el balazo sobre aquellos hombres grandes como castillos, en su mayoría jornaleros de cuerpos fornidos por los trabajos extremos desde la más tierna infancia en las haciendas de los terratenientes, aquellos que dirigían el brutal genocidio sobre un pueblo desarmado.

En julio del 38 en el Cementerio de Vegueta, donde asesinaban a varios menores, uno de los niños aterrado por las detonaciones y los alaridos de aquellos desgraciados, se dio la vuelta con el arma en la mano y sin querer le disparó en el cuello a un ahijado del mando nazi José Barber, que desalado empezó a gruñir como un cochino en una matanza, corriendo entre las tumbas, cagándose encima por el dolor y la hemorragia, que no se detenía y regaba la tierra húmeda con su sangre. Cuando lograron agarrarlo se lo llevaron en un coche negro a la Casa de Socorro del Puerto donde le cocieron el pescuezo.

About The Author