«Allí en los tomateros si los mayordomos te oían hablar algo contrario a los «Mister» te ibas directo al cuartel de la Guardia Civil donde te molían a palos y se follaban a tus hijas…»
Juanito Bordón Santiago
Los terratenientes de procedencia inglesa, Antonio y Juliano Bonny Gómez, comenzaron su imperio agrario en las cercanías de Las Palmas, para a partir de 1935 ser parte activa dentro de la patronal inglesa y española de la conspiración contra el legítimo gobierno de la República, financiando junto a los Miller, Elder, Fyffes, Yeoward…; con otros empresarios y banqueros como Juan March el mayor inversor del avión Dragon Rapid y toda la infraestructura, recepción, alojamiento de la tripulación, mantenimiento y organización clandestina, para que Franco pudiera viajar al Sáhara Español e iniciar el golpe de estado fascista con apoyo también de capital británico y alemán encabezado por el propio Adolf Hitler.
Se elaboraron las famosas “listas negras” de dirigentes obreros, maestros, personal sanitario, funcionarios, alcaldes, militantes de la izquierda y cualquier persona que defendiera la democracia, siendo detenidas, torturadas y desaparecidas.
En la represión participaron decenas de miembros de la oligarquía, ejército y Falange isleña, como Eufemiano Fuentes, Alfredo Rivas, El Conde, Juan Pintona, Francisco Rubio Guerra, Diego Vega Sarmiento, el general de brigada Guillermo Camacho González, Fernando Cambreleg del Castillo, Edmundo Hernández Medina, gobernador Civil a partir del 4 de agosto de 1936 y un largo etcétera de sediciosos que conformaron una de las etapas más negras de la historia de Canarias.
A partir de 1939 los hermanos Bonny ya controlaban junto al Conde de la Vega Grande, toda la producción y exportación agrícola del sur de Gran Canaria, explotando y manteniendo unas condiciones de semiesclavitud medieval de sus trabajadoras y trabajadores.
Esta ocultación y encubrimiento llega hasta nuestros días ante el silencio cómplice de gobernantes y partidos políticos, con un vergonzoso blanqueamiento y dulcificación de personajes oscuros que generaron para enriquecerse mucho dolor en miles de familias del Archipiélago, que vieron desaparecer para siempre a sus seres queridos simplemente por pensar diferente y tener principios democráticos.
Más historias
Madrugada en La Calzada
El cuidador de alzados
Rosa frente al espejo