“Lo que más recuerdo era su boca, muy grande, cómo la acercaba a mi cara y me gritaba… más que temor me producía asco. Olía muy mal, era muy desagradable. No recuerdo que me preguntara nada, solo que me pegara como un loco”.
Rosa García Alcón
Martina Rodríguez Mateo, estaba en el segundo curso de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense. La muchacha de 20 años, que aunque no militaba, tenía contactos con varias compañeras de clase integradas en la Federación Universitaria Democrática Española (FUDE) perteneciente al Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP).
Fue detenida a finales de noviembre de 1974 mientras se refugiaba de una carga de “Los grises”, en el baño de una cafetería de la Plaza de Callao, cuando un camarero la delató, diciendo a los agentes que era una de las manifestantes.
De allí la sacaron arrastrándola por los pelos, llevándola en un jeep policial junto a dos detenidos directamente a los siniestros calabozos de la Dirección General de Seguridad (DGS) en la Puerta del Sol.
Tras varias horas escuchando alaridos de terror en las celdas contiguas y un bullicio de insultos y vejaciones, tuvo su primer encuentro con el miembro de la BPS (1), Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño.
El policía torturador sin mediar palabra le dio un puñetazo en la boca rompiéndole varios dientes que se le clavaron en el paladar. Luego la increpó en el suelo acercándose a su cara con un aliento que olía mucho a alcohol:
-Puta guarra te voy a meter la polla hasta las entrañas, de aquí no sales viva- le dijo gritando tanto que le dolieron los tímpanos.
Luego sorprendentemente la dejó y se fue corriendo hacia otra chica que estaba sentada en un rincón de la estancia entre llantos a la que empezó a darle patadas por todo su cuerpo hasta dejarla sin sentido semidesnuda sobre un pequeño charco de sangre.
Martina tras ser fichada se pasó tres días esposada sufriendo todo tipo de aberraciones por parte del condecorado monstruo fascista. La despertaban a cualquier hora con una manguera de agua fría a presión haciéndole todo tipo de preguntas que era incapaz de responder porque ni siquiera sabía a qué se referían.
Vio dos veces más a Pacheco que no paró de golpearla, humillarla y burlarse de su desnudez y como en una especie de viaje en el tiempo se vio de repente y sin esperarlo deambulando por el centro de Madrid con un abrigo de otra detenida ante la mirada atónita de los viandantes.
(1) Brigada de Investigación Social (BSI), más conocida como Brigada Político-Social (BPS),fue la policía política secreta que existió en España durante la dictadura de Francisco Franco, encargada de perseguir y reprimir a todos los movimientos de la oposición al franquismo.
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